lunes, noviembre 24, 2014

Pa pusti me


Pa pusti me (bosnio: Déjame así)

Déjame así
Transfigurada
Perdiendo poco a poco
La eternidad

Déjame así y
Empero
Traicionemos versos
Anunciando
Dioses de neón
En calles bastardas
              Icaria se retuerce y sueña en su propio génesis
Regresemos al insurrecto
Esta lengua desbocada
Es guerra
Mi poesía
Es  hoguera
Que devora  todo
Icaria sueña ser sombra
Se entierra en la tierra
Aterrada
Déjame así
Diosa
De un tiempo transparente
De un Santiago viciado y apocalíptico
Déjame así
Concentrando el suspiro entre nosotros
Y un deseo rechinar en secreto

Icaria  anida en  espejos vagabundos, esperando en grito del tiempo

martes, noviembre 18, 2014

infinito



Se obligó a memorizarlo tantas veces como fuera posible, para que en su memoria quedara registrada nítidamente la cantidad de  pasillos, celdas e incluso la coloración que distinguía una pared de otra, tenía la certeza de que apenas comenzaran los preparativos ocurriría el descuido que necesitaba para escapar, atenta a los cambios de guardias, a los minutos que tardaba cada ronda, nada podía fallar, en realidad nada podía fallar, ella debía huir, había visto una muestra de lo que sería su destino, alrededor de las llamas, los doce no podían mentir, las imágenes no podían ser falsas…o sí?.
El invierno había llegado pero en las celdas, siempre hacía calor, un calor sofocante y húmedo, que los envolvía en un estado de desesperación, muchos golpeaban sus cabeza contra las paredes esperando alejar la realidad de sus cuerpos, tantos hombres como mujeres eran rapados y marcados a hierro candente con la letra de su delito, la de ella había sido marcada en su cuello, y cada vez que la tocaba recordaba las llamas y su “verdadero” destino.
Las festividades de mayo comenzaron bien entrada la noche y de vez en cuando se podía escuchar el estrepitoso tambor de algún músico principiante, los guardias aún no había sido cambiados y los que aguardaban estaban impacientes e irritados, golpeando a quien cayera en su línea de mira, después de haber atacado al preso de la celda contigua ingresaron a la de ella, basto un golpe certero en el abdomen para que cayera en seco, mientras la jarana se vivía en las calles, en las mazmorras solo había terror, pero ocurrió  lo que había intuido, esta vez solo un guardia entro dejando la puerta de su celda abierta, todo ocurrió con una lentitud extraordinaria, con un pedazo de roca que había guardado para esta ocasión, azoto con fuerza inusitada el cráneo del guardia con una rapidez sobrehumana se abalanzo hacia donde se hallaba el otro, pero un golpe certero en su mandíbula hizo que perdiera el equilibrio, impulsada por el deseo de vivir se obligó a sí misma a recuperarse, entonces golpeo con la roca la mandíbula del guardia con tal violencia que se la partió, sin esperar su caída abrió de un golpe la puerta principal  y corrió con todas sus fuerzas por el largo pasillo que separaba las mazmorras del patio central, hacia final del corredero estaba la puerta a su libertad, una puerta negra con remaches de metal, donde un diablillo rojo sonreí con malicia, empujo con toda sus ansias el último obstáculo, y se vio envuelta por la luz una fogata.
Por temor había mantenido sus ojos cerrados, esperando calmar su respiración, el viento cálido seguía llegando sobre su rostro.
— ahora lo sabes. — dijo octubre
— ¿cuándo? — logro articular.
— Todo depende si quieres escuchar los 11 cuentos faltantes. — respondió Diciembre.

Entonces ocupo el espacio que le habían reservado, alimento el fuego con un par de leñas y espero que a Noviembre continuara el relato.

martes, noviembre 04, 2014

El cazador


Polonia 1939


La alarma contra bombarderos se escuchaba por toda la ciudad, el ruido de los motores de los Messerschmittt 109 E, aviones especializados en ataques, se oían a kilómetros de distancia, las calles estaban casi desiertas, a excepción de Aubel que caminaba tranquilamente, cubierto por una gabardina y sombrero de copas, una vestimenta algo llamativa para el momento, algunos edificios empezaron a explotar en la distancia, y justo frente a él se encontró con un Ghoul:
El Ghoul se deslizó entre las sombras, como una serpiente sin emitir ningún ruido, en las lejanías se escuchaba el estrépito de las bombas y de vez en cuando un edificio se derrumbaba en algún lugar cercano, de pronto una garra larga y negra se abalanzó sobre el cuello de Aubel, y por una milésima evitar el corte a su yugular, utilizando sus pies se impulsó hacia atrás para alejarse, al mismo tiempo que desenfundó de su gabardina dos dagas plateadas, y antes que el Ghoul se volviera a esconder enterró una daga en su pecho y con la otra cercenó su cuello, el cadáver se deshizo en instantes mientras las alarmas del bombardeo se extinguían con el amanecer, la ciudad humeaba, rodeada de ruinas, con sus muertos destrozados, algunos soldados alemanes comenzaban a patrullaba las calles, Aubel caminaba sigilosamente evitando el contacto con los militares, se metió por laberínticas callejuelas tratando de no ser visto, sin embargo fue que al doblar una esquina un jeep “wellys” lo intercepto, y de él bajaron cinco soldados, que lo rodearon rápidamente, uno de ellos lo empujo contra la pared, Aubel saco sus dagas pero varias walter P38 le estaban apuntando, fue entonces que con un movimiento rápido cortó la garganta del soldado más cercano, pero los cuatro restantes se transformaron en Ghouls y lo obligaron a subir el jeep.


Había sido llevado dentro de una de las oficinas que la policía nazi había creado en una mansión requisada, en la sala de visita estaba sentado viendo televisión Zagiel uno de los jefes, con sus botas de cuero y sus pantalones con bombacho miraba divertido una comedia:
— Llevenlo a la sala .— dijo el viejo sin mirarlo
— no me podrás sacar ninguna información. — respondió molesto.
Un objeto pesado golpeó el cráneo de Aubel que aflojo sus piernas y lo hizo desplomarse sobre el piso de madera.
Cuando recobró el conocimiento se hallaba en una habitación manchada de sangre:
— Déjame contarte cómo fusilan aquí: te desnudan completamente, para que la ropa no se estropee y te ponen en la cabeza una capucha de fieltro, porque cuando te pegan el tiro en la cabeza, tus sesos por el suelo no se desparramen.
Zagiel hizo una seña y un enano de ciudad apareció en la sala, lanzando un par de golpes hacia el rostro de Aubel, la sangre comenzó a fluir de su nariz y boca, Zagiel se paseaba de un lado a otro con sus manos apoyadas en sus espaldas:

no entiendo ese gran ego que tienen los cazadores, ese ideal de sacrificio — Zagiel deslizo su dedo por el chorro de sangre que surgía de la frente de Aubel, para luego llevarla a su boca, y saborear con éxtasis la pequeña muestra.

— Es la satisfacción…por cada cazador muerto, vendrán más…hasta acabar con ustedes.
Zagiel se rió largo y extendido,  camino hacia un rincón donde un antiguo guardarropa se erguía cubierto de tela, el viejo lo destapo y abrió sus rechinantes puertas de su interior comenzó a extraer diversos cráneos que fue tirando al suelo sin importar que alguno se quebraban, en total contó 60 cráneos, respiro hondamente y se acercó nuevamente al cazador.

— Que vengan!!! Comenzare mi colección de nuevo!!.

El cazador cerró sus ojos, y comenzó a respirar agitadamente, sabía que entre los restos podía estar ella, empezó a gritar mientras se convulsionaba, su piel y ropa comenzaron a desgarrarse y mientras las vísceras caían al suelo, el viejo había dado la orden de contenerlo, pero la transformación no podía detenerse, un gran lobo gris se agitaba en la sala, su ardiente aliento se sentía en la habitación, los Ghouls llenaron la sala transformados en las criaturas viscosas que eran, el viejo fue el primero en atacar, pero el gran lobo de un zarpazo lo partió en dos, segundos después la habitación estaba llena de entrañas y sangre, Aubel ya transformado en humano camino hacia la puerta que conducía al exterior, desnudo evoco al espíritu del fuego para quemar todo rastro, la mansión en minutos fue consumida por las llamas, en el ante jardín apoyado en el jeep le esperaba un Enano de “la hermandad” sin cruzar palabras deposito a sus pies un paquete que contenía ropa y la próxima misión de Aubel, de lejos las sirenas de los bomberos se confundía con el ruido de la ciudad, la gente comenzó a llenar de vida las calles de Polonia y Aubel se mezclaba nuevamente en la multitud.

sábado, noviembre 01, 2014

La "mecha"



Esta es la procesión de "la Mecha"
que " Mecha"?...esa " Mecha"
la reina delirante
la can amarilla
la que hacia milagros con 20 lucas
y  pastillas
esa mecha de sangre holandesa, según ella
 y algún mulato español
 la combinación mas rara de chilena rota
 y engreída burguesa.

uno a uno van marchando
diablos rojos, derroteros, duendes y espíritus
grande mecha, bruja, sátira, libertina,
Reina de lupanares
dueña del mapocho.

 el cachuo celebra con saltos y cerveza
esta noche la Mecha esta en su mesa

esa es la mecha
la mas mala de todas
al son de una cueca la despiden sus amantes
viejas locas, taxista, diputados
y aunque  es secreto también algunos jefes de estado

 el cachuo celebra con saltos y cerveza
esta noche la Mecha esta en su mesa

ahí va la mecha con el ataúd abierto,
bien pintaa, bien vestíaa
a la mecha le gustaba marcar tendencia

 y el cachuo celebra con saltos y cerveza
esta noche la Mecha esta en su mesa

travestís, putas y rotos
transportan el trono
de esta reina
y el cachuo celebra
esta noche hay cerveza!!!