jueves, mayo 31, 2007

mediocre

ya!!! me canse de pretender lo que no soy....lo reconozco ....soy mediocre, floja, desordenada, perdedora.
una vez le dije a un compañero que yo era como un barco en busca de un puerto, esa soy yo.....
aun no se que es lo que quiero en mi vida, aun no se que es lo que la vida quiere de mi, estoy atrapada en este mundo tan ajeno.
soy una cobarde que teme todo, por cobardia soy mediocre...o es que naci asi?
¿ por que no soy lo suficientemente fuerte para vivir mi realidad,? por ello es que tambien odio a los libros, cada vez que leo uno....me siento mas sola, cada vez que me emociona una capitulo, me entriztese saber que todo es fantasia, odio los libros por que me siento despierta y mas cerca del super - yo.
todo me aburre, el dia, la noche, tener que despertar, tener que trabajar, odio que tener que ignorar el vacio que hay en mi....odio tener que vivir....

miércoles, mayo 23, 2007

j. Exordio j


"...En el principio la entelequia temporal del tiempo y espacio, silencio…

De pronto una luz y con ello el despertar de la conciencia..."


SÀRMARTICUS

Regresar a aquel lugar significaba un gran dolor para Minerva, aunque ella no lo demostrase, en cambio Luvart si podía sentir el grito desesperado de su alma y por ello había decidido permanecer en silencio…permanecer a su lado.

El antiguo edificio de la organización Sarmarticus, era gris y ruinoso como toda la arquitectura de la ciudad, de dos pisos de alto lleno de ventanas cerradas con protecciones de metal, sin embargo por dentro el tiempo y el abandono no había opacado el gran hall que se alzaba lujosamente entre medio dos escaleras que conectaban el primero piso con las oficinas del segundo tenían un diseño victoriano, pero detrás de estas se hallaba el ascensor, que bajaba veinte pisos bajo nivel del suelo, allí dos puertas de gran grosor separaban los calabozos de la fina estancia, ese fue por mucho tiempo el hogar de Beleth… los calabozos estaban situados al lado de un largo pasillo de paredes rocosas y pegajosas con muchas puertas ubicadas a cada lado con una serie de dígitos casi borrosos que indicaban el numero de la celda, allí minerva había sido despojada de todo:

había despertado, en el silencio de la noche…y observo a su alrededor, pues todo le parecía extraño y ajeno, la habitación en que se hallaba, estaba iluminada por grandes focos de cegadoras luces. todo su cuerpo estaba conectado por cables que iban de una maquina a otra, un hombre anciano le observaba con ojos fríos, anotando y observando cualquier movimiento que ella hiciera, y cada cierto tiempo aquel hombre le sacaba muestras de sangre, aunque tenia la visión borrosa podía leer el nombre de Calgary en una de las etiquetas…

jueves, mayo 10, 2007

Los Nefilim (part. 2)









Alessar volvió a tomar la pistola, con la esperanza de que un segundo intento, pudiera ser el final que buscaba, pero una voz, tersa casi fantasmal le detuvo.

-" . Y he aquí que un ángel del Señor apareció y dijo: Anatematizamos, maldecimos y leS condenamos, a los hijos de los caídos, inmortales condenados hasta que El Dios eterno ande sobre la tierra..."._dijo la voz.

Baltazar miro hacia el fondo del pasillo, se levanto espectante al mismo tiempo que desplegaba sus alas, por el pasillo una figura se asomo, era una mujer de cabellos rubios, ataviada con un vestido rojo oscuro, ceñido a su cuerpo y de su espalda sobresalían grandes alas blancas, sin esperar palabra alguna de él, la mujer se detuvo frente a él.
- ya deberías aprender que volarte los sesos, no te ayudara a morir...Alessar._dijo la mujer, suavemente.
- Adirael…_susurro molesto.

- pobre…mi dulce hermanito, ¿así que aquí has vivido todos estos años?._dijo Adirael mirando por todos lados.

- ¿y has venido por?._pregunto molesto.

- Deja de mortificarte y trata de vivir!!._dijo Adirael.

- y que me una a mis hermanos?, ¿crees que soy tan tonto?._contesto Alessar.

- yo se que lo harás…cuando te diga que la hemos encontrado _dijo Adirael

Los ojos vacíos de Alesssar cobraron un tono rojizo, su rostro se contrajo en una mueca de furia, sin que Adirael pudiera percatarse, él ángel con su mano derecha perforo el pecho de ella sacándole en segundos el corazón aun latiente, la sangre como un torrente comenzó a salir dejando un oscuro charco de sangre alrededor de Adirael:

- ¿tonto…crees que puedes …matarme…de esa forma?._pronuncio Adirael

- no…pero al menos me dará tiempo._dijo Alesssar.

- ¿tiempo?...¿No es irónico?._dijo Adirael.

Baltazar desapareció ante los ojos de Adirael, quien débilmente se apoyo en la pared con sus manos sujetando su pecho vacío, de pronto comenzó a temblar y el charco de sangre desapareció, su corazón volvió a su pecho, furiosa emitió un grito, pero no un grito cualquiera…al menos no humano al rato plumas negras comenzaron a aparecer bajando desde el techo:

- así que la guerrera invencible no pudo, con Alessar…¿Qué pensaran nuestros hermanos?._dijo luvart.

Luvart era un hermoso ángel de cabellos claros como la plata y de una femenil figura.

- Cállate y escucha ve tras él!!._dijo furiosa Adirael

- A la orden, pero cuando lo encuentre le arrancare su corazón!!.

Aquella noche era la más oscura de todo el mes, la luna pálida apenas iluminaba y las estrellas parecían haberse escondido tras un manto oscuro, el viento soplaba débilmente y los árboles se alzaban como enormes fortalezas, el bosque de los aullidos estaba cerca de la cordillera y nadie al menos humano se acercaba…allí Alesssar descendió agotado por su viaje, por su locura…y por todo el peso que llevaba consigo, la cabeza le dolía, pero no era ese su mayor sufrimiento acostado en una de las ramas del mas antiguo de los árboles…recordó…lo que tanto habría de condenarle.

miércoles, mayo 09, 2007

Los Nefilim (part. 1)








Cerca de la cordillera, solitaria y lúgubre se alzaba la antigua casona de la familia Nefilim, en los tiempos antiguos rebosaba de grandeza y de elegantes fiestas, siempre llena de vida, le llamaban el Leviatán por su gran arquitectura, sin embargo la ruina llego y con ello el fin de los tiempos de gloria de los Nefilim.

En el fondo del salón principal, Alessar yacía recostado sobre los restos de lo que fue un elegante sillón, la casa había sido atacada cruelmente por el tiempo y el olvido: restos de muebles se repartían por el salón a excepción de las cortinas que mugrientas aun colgaban de las paredes, en sus manos sostenía fuertemente una Pistola española del siglo XVII, mientras su mirada yacía perdida.

Era un día soleado de verano, pero el silencio era sepulcral, el golpeteo de una ventana era la única melodía que se escuchaba, Alessar seguía sosegado desde su posición, fue entonces que se levanto lentamente, la casa entera comenzó a crujir, el viento comenzó a violentarse, de su espalda dos grandiosas alas grises emergieron en toda su inmensidad, pero Alessar las escondió rápidamente, a sujeto entre sus manos la antigua pistola y apretó el gatillo.

La sangre salpico las paredes y el suelo se inundo de rojo carmesí, el cuerpo cayo pesadamente al suelo, el tiempo comenzó a recobrar su ritmo, la sangre derramada comenzó a recogerse al mismo tiempo que el cráneo destruido de Alessar, después de una hora Alessar volvía a estar tendido sobre el sillón con su mirada lacónica.