domingo, junio 28, 2015

el sol es la sombra del dios y yo su verdugo

Reducir mi nombre a un monosílabo no fue por temor a que me reconocieran o alguna especie de ego bien formando, es simplemente por que el monstruo en mi no merecía ser nombrado...


Se retrae y contorsiona
perdiendo el origen de su propia voz
verbando el principio de tu lengua
lamiendo la oscuridad de tus palabras
¿donde se enterrara la cruz ?







Presencia

Su voz esta allí
perdida en el mediodía
de la memoria
en esta ciudad húmeda
de siluetas agrias
esta allí reverberando
apoteósica indecencia
liberando la cobardía
de la carne
hinchando el tiempo
incrédulo
esta allí
susurrando
el venero
de Icaria
la que sueña y arde
en la suprema curvatura
del silencio.