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El destino de Xiao


El viento bajo desde las laderas de la gran montaña esparciendo intempestivamente las doradas hojas que tapizaban el suelo del templo Guoqing, aprovechando el estado salvaje del viento, Xiao Long practicaba el movimiento circular de su energía elemental, como última despedida a la tierra que lo vio nacer, levanto sus brazos a la altura de los hombros para luego bajarlos al compás de su respiración y mientras lo hacía trataba en vano de alejar el miedo que amenazaba con quitarle la cordura, entonces la pequeña Chun Fen interrumpió su concentración , trayendo consigo el antiguo ábaco del emperador, reliquia que le había sido dada gracias a su servicio como guerrero guardián, se decía que el ábaco había sido utilizado por el dios de la fortuna y quien lo poseyera tendría éxito en sus misiones venideras, pero a penas estiro su mano para alcanzarla, un relámpago atravesó el cielo nublándolo en segundos, los árboles comenzaron agitarse violentamente al mismo tiempo que múltiples sombras mancharon el paisaje, Xia Long empuño su espada “Lang” hacia las sombras que comenzaron a formarse, que para su sorpresa no eran los asesinos del hechicero, la visión superaba toda su imaginación ya que los guerreros que tenía frente a él vestían de un negro absoluto, con espadas mucho más grandes que la suya y con máscaras deformadas por horribles rostros de demonios, envió de regreso a Chun Fen al templo y comenzó el ataque, pero con cada golpe de espada, con cada choque de fuerzas, una imagen comenzaba a repetirse en su mente al igual que un eco en las montañas, al principio algo borrosa, pero a medida que el combate se volvía mas escabroso, Xia long pudo ver las imágenes de un extraño guerrero envuelto en una especie de armadura plateada que le cubría de pies a cabeza, que al igual que él luchaba con enemigos desconocidos, la de un hombre vestido de verdes colores que con un arco disparaba hacia extrañas criaturas, y de lo que parecía ser un hombre pero de menor tamaño con una frondosa barba, entonces lo supo con certeza que esta batalla era la predicha por los antiguos sabios donde los hijos del caos reclamarían una vez más la realidad del hombre y tanto él como los otros guerreros eran los elegidos para defender un fragmento del tiempo, ahora comprendía las palabras del anciano dragón Tian cheng cuando le dijo que su destino no estaba en estas tierras, “si no que más allá del azul que todo lo cubre”, entonces el miedo que perturbaba de Xia long desapareció, y lucho con renovadas fuerzas a fin de completar su destino y poder encontrarse con los guerreros de su visión, al otro lado del mundo.

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