Ir al contenido principal

cronicas lycans




"A veces siento la oscuridad dentro de mí, latente, como una fuerza
que desea apoderarse de mí, y aunque batallo encontra, no puedo evitarla, me
hace más fuerte".


No quería comenzar mi relato, como esas novelas que tanto abunda en que el personaje habla de su vida, pero heme aquí con la única forma en la que me siento segura, no pretendo hacer de mi vida un ejemplo o una moraleja para alejar a los inocentes del mal camino, pero debido a que he pasado siglos en el anonimato, tengo miedo que cuando ya no este, no exista ningún registro, sobre mi existencia, al fin y al cabo la mayoría aspira a la transcendencia.
Nací en el año 1536 cuando la ciudad de santiago de nueva extremadura ( país chile) aun no era fundada en el continente que conocemos como America del sur, la nombro por que esa ha sido mi ultima morada desde finales de este siglo, nací humana, en mi cuerpo corre sangre alemana, española y mapuche, mi padre un joven conquistador español, después de la conquista del Perú, siguió a Don diego de almagro en su expedición a las tierras del sur, emprendió la exploración del territorio, dirigiéndose hacia el valle del río Aconcagua donde fue bien recibido por los indígenas, ellos se hacían llamar Mapuches, gente de la tierra, allí conoció a mi madre, hija de guerreros donde mantuvieron un corto romance, ya que Don diego de almagro no encontró su tan preciado oro decidió volver al Perú, junto con mi padre y me madre embarazada de mi, jamás llegue a conocerla, ya que el viaje fue tan duro y extremo que apenas hubo yo entrado a este mundo, ella iba saliendo; debido a que mi piel no era tan oscura, mi padre aprovecho este privilegio para volver a su amada España y criarme como una doncella, mi niñez fue normal como toda chica, fui entrenada para ser la perfecta esposa y apenas hube cumplido los 12 años mi padre me caso con un mercader amigo, al poco tiempo de celebrar la boda, tuvimos que partir por negocios a Francia, nuestro matrimonio nunca se consumió debido a sus negocios y esclavas que le mantenían ocupado, recorrimos todo el país de punta a punta, hasta que al cumplir 20 mi marido que no vale la pena nombrarlo me llevo a Roma, sola y sin conocer el idioma, sufrí una terrible angustia, que me llevo a la decisión de escaparme, en una de sus tantos templos dedicados a los dioses de antigüedad, me refugie y fue cuando le conoci.

Comentarios

Dilith dijo…
uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
alucinas :L
Erick Barrera dijo…
gracias por el comentario, quizá cada quien desde su perspectiva, mas yo a veces prefiero enrumbar mis acciones. Saludos

Entradas más populares de este blog

Estas alli

Estas alli palpitando entre manos y alma en un silencio bestial que revuelve el origen de toda esta ira ….. que teme olvidarte… ….que teme recordarte….  Y en su barullo un dolor liquido se escurre entre las fronteras del  sueño y el cielo y  es que en tu signo de niño persiste aun  la dulzura de tu mirada aunque todos los días esa imagen amenaza con ser  inconclusa y supura gota a gota  la memoria sabremos aguantar
hasta la última palabra incendiada.

Hereje

Se alarde de no se que cosa sobre la lengua como vil tirana sobre como carcome en secreto un grito revoltoso
se dijeron verbos con olor a venganza y con silencio empalagoso marca el fin de la boca primigenia....esa misma.... esa misma que alarde de ser atea primigenia....y trémula en rincones olvidados pretendiendo ser hereje entre tanto santo politizado

Cebo

Traigo en mis venas Vino ardiente, ardiente vino,
Que consume lo omnipresente, lo eterno
De la sicalíptica que quiso ser Diosa
Por creerse loca, entre sorbo y sorbo
De carne herida, Surgió
Agitada… ofuscada
Ansiaba la sed
                         Sed                                Sed                                      sed substancia
que cae eternamente
                                    tal-
                                    vez- 
                                    sea-
                                      lo- 
                                    mismo
volar sobre el azar
entre el silencio y lo eterno
y la sed y la sed y la sed
Icaria quiere ser entelequia Ser dolor terco, Que nace y se extingue en el segundo éxtasis.