miércoles, octubre 30, 2013

Experimentos con Haiku part 1

Experimentos con Haiku
Tarde en casa
Adormecida en el sillón
El alma a medio cerrar.


Tarde silenciosa
Mis escritos sueltos
Se pierden en las hojas

A veces desaparece
Y otras me persigue
Solitaria es mi sombra

Aquí en la soledad
Escribo sobre ficción
Los segundos huyen

Esta noche te espero
Noche cálida
Se unen nuestras manos

Silencio en casa
Los niños duermen
Y cálido sonido del viento



martes, julio 02, 2013

publicaciones

http://www.efectosinergico.com/2013/06/poesia-emancipada-por-romina-riquelme.html
Otra publicación mas



Sobre la noche 4

las noches fueron inquietas a pesar de no percibir mestizos alrededor, había una sombra creciente que asechaba sus corazones,  a la mañana siguiente, el olor a sangre fresca los despertó, sobre todo a beleth, que llevaba tanto tiempo sin comer, saito no estaba en su puesto de vigilancia y con suma cautela los cazadores comenzaron a buscarlo, de pronto beleth sintió que el olor a sangre era mucho más fuerte en dirección al norte, allí encontraron a saito con su katana desenfundada, miraba sereno una pequeña cabaña destruida, beleth no pudo evitar acercarse a la cabaña y descubrir a un hombre con la cabeza cortada, su cuerpo temblaba y se estremecía al imaginar el sabor de la sangre, odiaba y amaba este sentimiento animal, aunque su humanidad luchaba, el hambre y la tristeza la habían puesto débil, se acerco al hombre decapitado y saboreo con la vista que su sangre aun estaba tibia, entonces procedió a beber la sangre que emanaba de su cuello,  después de una hora con su rostro bañando en sangre y los ojos más oscuros que la misma noche, salió de la cabaña con una extraña sonrisa maligna, baltazar sintió escalofríos y saito por primera vez su rostro pareció sufrir un cambio repentino a preocupación.
Soro estaba en posición de ataque, el presentía que la muchacha que estaba frente de él ya no era la humana que conoció, a pesar de aquello no se atrevía  a atacar.
-deberíamos matarla,-dijo claude.
Pero saito se adelanto y de su bolsillo saco un pañuelo que le entrego a beleth.
beleth hundió su rostro en el hielo, para luego secarse con el pañuelo, al instante su rostro volvió al de antes y con un poco de vergüenza agradeció la atención.
- vaya, vaya ¡quien habrá atacado a ese hombre?._dijo Asael para romper el hielo.
- un demonio claro esta!!._contesto mugen, mirando de reojo a Beleth.
- no esto fue obra de otra criatura._ contesto Saito.
- fue un mensaje. Dijo beleth. _al cuerpo no le faltaba nada, la cabeza estaba en el suelo y su sangre aun estaba tibia.
- un mensaje?, acaso hay algo más que mestizos y demonios?._dijo Baltazar con voz de confundido.
De pronto la tierra comenzó a temblar fuertemente, acompañado de un gran estruendo, el suelo comenzó a separase y de sus entrañas aparecieron dos  demonios de cuatro  metros blandiendo grandes hachas, y detrás de ellos vestido con una chaqueta vaquera venia Ahharu (demonio vampiro).
- interesante._comento Ahharu.
- A que viene esta presentación._dijo Saito._empuñando su katana al mismo tiempo que los demás cazadores se ponían en guardia
- Beleth debes venir con nosotros, o tus guardianes morirán._dijo sin mirar a saito.
- lo siento, ya hice un trato con los humanos._dijo beleth._sin esperar respuestas de Ahharu se lanzo encima del demonio atravesándolo con la espada, la sangre oscura y espesa comenzó a brotar tiñiendo el suelo a sus pies.
- no entiendo por que los débiles, creen que pueden ganar._dijo mofándose , al mismo tiempo que golpeaba fuertemente el rostro de beleth._gemelos maten a los cazadores!!.
cayo al suelo con el labio partido, Ahharu deslizo la espada fuera de su cuerpo y la lanzo contra un árbol, Beleth se levanto y asesto un fuerte golpe en el estomago del demonio, Saito había corrido hacia un costado del demonio cortándole un brazo, mientras que Soro había atacado con cuchillas el rostro del demonio con hacha, Sael había cercenado los dedos del otro demonio, al mismo tiempo que claude le cortaba una pierna.
Ahharu se levanto lentamente con la boca llena de sangre y su brazo chorreando sangre, ante la incredulidad de todos comenzó a reír.
-realmente patéticos!.
Ahharu corrió hacia saito y con su mano atravesó el pecho del cazador, los demonios gemelos también se habían levantado y asestaron un gran golpe a los cazadores, que cayeron como moscas al suelo, Beleth tomo la katana  de Saito y justo cuando iba cercenarle la cabeza, uno de los demonios gemelos la atrapado en el acto y la tiro fuertemente al suelo, de pronto el muñon se convirtió en brazo y tomo a beleth entre sus brazos.
-sabes por que me llaman el demonio sangriento?.
Su lengua rozo el cuello de beleth, mientras sus manos presionaban su cuerpo, abrió su boca dejando a la vista de dos pares de colmillos, que enterró en su  cuello, con rapidez, beleth  trato de zafarse pero el demonio ejercía un gran fuerza sobre ella, el dolor comenzaba apoderarse de su cuerpo, sintiendo una gran vacío en su interior, sentía que la muerte se aproximaba y por primera vez se sintió en paz, incluso mas ligera, estaba apunto de desmayarse cuando Saito apareció  frente  enterrándole un cuchillo que le atravesó el cuello de lado a lado.
Claude corrió rápidamente para atraparla la tomo entre sus brazos y se dirigió hacia cabaña, mientras que Ahharu luchaba por liberarse del cuchillo.
- hey cazador!!, acaso no sabes que ella es un demonio?, ¿Por qué arriesgas tu vida, por tu enemigo?.._dijo molesto Ahharu.
- se me encomendó una misión y yo siempre termino mis misiones.
- incluso si todos tus amigos mueren?._comento irónico.
- incluso si yo muero.
Saito recogió su fiel katana del suelo y corriendo en zigzag logro cortar el costado del demonio,
- vendrán mas!!!.-grito en agonía
Saito nuevamente corrió en zigzag logrando esta vez enterrarle la katana directamente en el corazón, al mismo tiempo que sael con la cimitarra cerceno la cabeza del demonio, el cuerpo del demonio comenzó a deshacerse en grandes cantidades de vapor, mientras que los demos gemelos caían abatidos.
Saito sin esperar a sus compañeros se dirijio hacia donde claude mantenía a Beleth, que a cada segundo estaba mas pálida.
-          ha perdido mucha sangre y no se ha regenerado._dijo claude.
-          Aunque sea demonio, si es herido por otro de su especie no sirve la regeneración._comento baltazar
-          Ah!! Y ahora que hacemos?, si se muere no servirá de nada haber llegado hasta acá!!!._comento irritado sael mientras se rascaba la cabeza.

Saito camino hacia las ruinas de la casa, y comenzó a buscar entre los escombros maderas y retazos de tela, con ayuda de Soro armaron  una improvisada camilla, donde recostaron una cadavérica demonio.

sobre la noche 3




Se encontró con un cielo azul claro de primavera, las nubes pasaban sobre él con una lentitud exquisita, por primera vez no quiso hacer nada,  pero tenía un deber que cumplir, se levanto sin dificultad, por primera vez  se  sentía realmente descansado, busco alrededor  su katana, por suerte estaba solo a unos metros de él.
Miro a su alrededor tratando de encontrar algún signo de actividad humana, diviso algunas aves  en el sur  y  comenzó a caminar atraído por el viento hacia el norte, a lo lejos en el horizonte solo se divisaba altas montañas.
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Sael despertó abruptamente por la caída de una roca sobre su cabeza, el dolor lo había dejado tirado en el suelo un buen rato, cuando el dolor comenzó a desaparecer, se le levanto lentamente,   con la cabeza palpitando dio un par de pasos y se encontró desmayada a Beleth, se acerco con cuidado para cerciorarse de que aun respiraba, aliviado se sentó a su lado esperando que despertara.
- de todas las personas que íbamos en el avión, tenía que ser yo. _dijo frotándose la cabeza.
- oye, despierta!
Pero  Beleth no reaccionaba, se acerco a la muchacha y le toco el hombro.
- oye!!!_dijo mientras la zamarreaba con violencia
- pero que mier....dijo  confusa beleth
- lo siento pero… no despertabas.
- ha...estúpido humano!!!._dijo beleth mientras se levantaba.
- y bueno dónde estamos?.
- no lo se...
- pero como si fuiste tú el que abrió ese hoyo negro, tu deberías saber donde nos transportaste!!!._dijo gritando.
- pues no lo se, al abrir el portal solo pensé en un lugar lejos del avión, además yo no tengo control de todos mis poderes. dijo beleth mientras miraba a su alrededor. _al parecer estamos en una cueva.
- qué clase de demonio eres tú, que no conoces tus poderes?._contesto molesto sael.
- que sabes tú, de mi!!!!._dijo al mismo tiempo que buscaba su espada._
- que eres un demonio!!!._dijo sael
- hace cinco años supe que era demonio, y mis poderes los he descubierto por casualidades, viví mas como humana que como demonio!!!, por lo tanto no conozco nada._ dijo triste beleth
- ha!!! Nos engañaste, aceptaste ir al santuario para entregar información sobre los demonios.
- te vas quedar reclamando como niño de jardín o vas a intentar salir de aquí. _ dijo molesta Beleth.
Sael  le dio la espalda y camino hacia donde entraban rayos de luz.
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Baltasar había estado caminando por horas junto a Claude, pero lo único que divisaban eran bosque y mas bosques,  al ver que el paisaje no cambiaba  decidieron descansar cerca de un árbol, hacia un par de minutos un grupo de mestizos los habían atacado y aunque no sufrieron grandes daños sus energías estaban mermadas.
- maldita sea!! Donde nos trajo!!!._dijo claude  molesto.
-no te parece que el paisaje es muy bello. _dijo sonriente baltazar. _me dan ganas de escribir un haiku.
- hay!! que va hacer largo el dia. _dijo suspirando Claude.
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- ha espera aquí hay un lago!!._dijo beleth contenta.
- y?._dijo
- necesito bañarme. _dijo
Sin esperar que sael volteara, beleth se desnudo, descubriendo su cuerpo trigueño y lentamente se sumergió en lago.
-pero, por que no avisas!!!._dijo sael sonrojado, mientras se volteaba y sin dejar de mirarla de reojo, se fijo en que la espalda de la muchacha había marcas de  cicatrices.
- puede preguntarte algo?._murmuro sael.
- mis cicatrices?... digamos que los mestizos les gusta divertirse.
- pero los demonio se curan con rapidez.!!
- siempre que no se ocupen armas forjadas en el infierno.
- si tienen esas armas, es porque algún sangre pura se los proporciono. _d ijo sael serio.
- puede que si, los demonios puro._ comento Beleth.
- y tienen más debilidades?.  dijo sael
- aparte de las armas forjadas en el infierno?._beleth salió del agua y se acerco a sael sin que el pudiera reaccionar, tomo su mano y la poso en su pecho ._un ataque directo al corazón, o el corte de nuestras cabezas.
sael enrojecido retiro su mano y se volteo nuevamente esperando que beleth terminara de vestirse.
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Soro había estado practicando con la corteza de una gran roble sus cuchillos, mientras bostezaba aburrido, cerca de él una vaca pastaba con la misma expresión de aburrimiento....
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Después de haber caminado horas y horas por el valle, encontró un pequeño sendero que se internaba en un bosque que luego atravesaba un rió y lo llevaba por fin a un poblado habitado, su rostro frío e impasible, no mostraba ningún sentimiento. el pueblo tenía un gran bar cerca del centro, Saito entro en él y por su apariencia extranjera todos lo que lo estaban allí se voltearon a verlo, fue allí que instalado en un rincón saco de su bolsillo un aparato similar a los celulares, donde mostraba un pequeño mapa y puntos rojos parpadeando en distintas direcciones, presiono los distintos puntos y guardo el aparato, mientras se acercaba un camarero.
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Baltasar saco de su bolsillo un celular y se lo mostró a Soro, ambos sonrieron y comenzaron a correr.
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-excelente solo debemos caminar hacia el oeste. _dijo sael.
- ha! ya me extrañaba que fueran tan primitivos con sus armas y con su tecnología. _dijo Beleth molesta.
- el que ocupemos este tipo de armas no nos hace primitivos, a veces debemos matar demonios en medio de grandes ciudades, y un arma de fuego causa mucho ruido y llama demasiado la atención. _dijo sael
- y una espada, una katana, cuchillos , no?._dijo sardónicamente._sobre todo si caminan por la ciudad?.
- bueno nosotros trabajamos de noche la mayor parte del tiempo y....no tengo que darte explicaciones. _dijo sael alejándose

Caminaron bajando por una pendiente y luego doblando el oeste hasta llegar a un pequeño valle y dirigirse por el sendero que atravesaba el bosque, durante todo este tiempo permaneció en silencio, ofuscado cada uno en sus pensamientos.
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Saito les esperaba con un rostro de pocos amigos, todos llegaron en silencio y se sentaron alrededor de él.
- necesito saber, que otros poderes tienes.-dijo mirando a beleth.
- hasta el momento, solo dos.
- cuando utilizas ese tele transportador, ¿sabes realmente donde nos llevas?.
- no.
- eso quiere decir que puedes llevarnos en medio del océano o dentro de un bloque de hielo?._pregunto val.
- pues si.
- es decir, que podemos morir!!!._grito sael.
- es posible. _dijo seriamente beleth.
saito se levanto, consulto su celular e indico a los cazadores que continuaran su camino,
Siempre bajo la mirada de los pueblerinos
-nos iremos a pie?._dijo sael
- por el momento si._contesto secamente saito.

Caminaron hasta que beleth exhausta se negó a seguir,  y el sol del día comenzaba a menguar, saito algo molesto busco refugio en una cueva, a pesar de que no se han quejado apenas apoyaron sus cabezas en la pared de la cueva se quedaron dormidos, a excepción de saito que vigilaba la entrada de la cueva, beleth se acerco lentamente y se sentó frente a él, ambos se miraron por largo rato sin pestañar, hasta que sus ojos comenzaron a lagrimear, fue entonces que beleth se retiro a dormir 

Sobre la noche 2




El edificio  era una antigua casa feudal japonesa, de largos pasillos oscuros y hermosos pisos de madera y tatami, vestía pantalones negros y una camisa blanca holgada, baltazar la esperaba afuera de la habitación y la condujo por el largo pasillo donde horas antes saito había desparecido, Baltasar deslizo una puerta y le indico que atravesara el marco, sorprendida se encontró frente a frente  con un “engawa” (pequeña terraza) que daba a un hermoso  jardín, frente a este apoyada en la barandilla se hallaba  otro muchacho de aspecto libertino que la esperaba, sonriente, cruzo el jardín lentamente y se topo con otra puerta que fue abierta desde adentro, sentados y en silencio estaban los principales cazadores, diez en total pudo contabilizar, saito estaba sentado enfrente junto a dos hombres un poco mas mayores que el, con un simple gesto le indico que se sentara
- esta es la sede asiática de los cazadores.-dijo saito fríamente._a mi derecha esta Claude representante de la sede en estados unidos y a mi izquierda Soro representante de los cazadores en Latinoamérica.
Beleth miro a claude un hombre de cabellos rubios y tez blanca como los europeos y luego a soro, de tez morena como los brasileños.
- saito, estas seguro de revelar tanta información de nosotros?._dijo Calude.
- es posible que ella lo haya planeado todo._comento Soro..
- yo...._dijo irritada._...yo no pedí ser salvada, estaba dispuesta a morir....fueron ustedes que...._tratando de contener la rabia._yo estaba dispuesta a morir.
- dime, por que te perseguían..._dijo saito con frialdad.
- es por mi sangre._contesto seriamente
- había escuchado un rumor parecido, pero no creí que fuera verdad._dijo Soro.
- un demonio de sangre pura!, esto es mejor que tener un arma!!.-dijo ansioso claude.
- y sobre todo una hembra, ya sabemos que son los especímenes que mas escasean._dijo un hombre sentado en la esquina de forma suspicaz.
- lo importante sasha._ mirándolo con  desprecio._, es que nos permitirán avanzar en el estudios de los demonios._dijo Claude.
- no hablen de mi como si fuera un objeto._grito Beleth.
Sorprendidos e irritado los cazadores  callaron incómodamente
-deben llevarla al santuario!!. _Comento sasha
- malditos humanos!!!.-grito beleth- mientras se levantaba y empuñaba en alto su espada templaria, la espada corto algunos cabellos de claude, quien ni se habia movido ante el ataque.
- Claude!!! te encuentras bien._grito Soro, mientras Baltasar y sael se ponía detrás de beleth
Claude sostenía con fuerza el extremo filoso de la espada, mientras que sael ponía su cimitarra en el cuello de Beleth.
- tranquilos!!, no alcanzo hacerme daño.
- vaya, vaya, ._comento un hombre que hasta el momento estaba en las sombras – mi nombre es menfis, soy uno de los miembros mas antiguo de la organización, señorita disculpe nuestra torpeza, como podrá ver somos cazadores, es posible que podamos llegar algún acuerdo?, vera, necesitamos saber donde se halla la puerta  donde los demonios entran en nuestro mundo, a cambio le ofrecemos protección.

Beleth les miraba de reojo, aquel hombre había permanecido oculto observando la escena  y a penas comenzó a hablar, Sael retiro su cimitarra de su cuello y todos a su alrededor quedaron en silencio, "quien diablos era?".
El hombre con cara de zorro, se acerco calmadamente y le ofreció la mano, ella retiro la espada, mirándolo con desconfianza y por unos segundo realmente eternos, le dio la mano a menfis.

- sin embargo, deberá trasladarse a nuestra cede en Londres por lo que le asignaremos una escolta, Saito será el líder del escuadrón, sael, baltazar, claude y Soro la conducirán al "santuario", y  la protegerán de los mestizos: dijo menfis mientras se acicalaba la barba.

saito la miro con frialdad y se retiro de la habitación, dando por terminada la reunión, los demás miembros se retiraron uno por uno, Baltasar la llevo de nuevo a la habitación donde había estado, al entrar saito estaba de pie esperándola, sin esperar palabra de ella, la miro nuevamente con frialdad y le dijo.

- deberás aceptar todas mis ordenes, no actuaras a menos que yo te lo indique, no arriesgaras la vida de mis hombres, inútilmente.

Ella lo miro con odio, pero permaneció en silencio, saito lo tomo como una respuesta y salio de la habitación, Beleth suspiro y se sentó, miro nuevamente a su alrededor y comenzó a reír.

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La noche en que los mestizos atacaron, sus cuerpos fueron despareciendo bajo al espesa nieve, pero al amanecer del día siguiente no había rastros de ellos.

-lo siento mi señor, su esencia solo llega hasta aquí.-comento un muchacho con traje de arlequín.

- se acerca la noche beltane, no podrá ocultar su aroma .-dijo un hombre con un mascara sin rasgos.

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habían pasado días?, semanas, horas, cualquier tiempo en la tierra se vuelve relativo, la vida es tan fugaz, pero al menos había encontrado un hogar, al menos podía vivir por un tiempo tranquila, sin que se diera cuenta baltazar entro en su habitación con un paquete entre sus brazos.
- saito ha ordenado que te vistas como hombre, llamaras menos la atención._comento.
-el debe odiarme._susurro
- claro que no, es que es muy serio._dijo baltazar al retirarse.
-soy un demonio, deberían matarme._volvio a repetir.
- pues si, pero parece que tienes mas ganas de vivir._dijo Baltasar , mientras cerraba la puerta tras de si.

la noche era fría, y penetraba las entrañas, sin embargo  a los cazadores parecían no afectarles en nada, partieron en un coche negro hacia el aeropuerto, el santuario estaba ubicado en Inglaterra en plena ciudad de Londres, el avión que abordaron había sido especialmente preparado por la organización, por lo que el embarque fue rápido y eficiente, el avión se elevo de la pista sin muchos sobresaltos, el paisaje nocturno llamaba a la calma, las nubes estaban ocultas por lo que la ciudad se veia en todo su esplendor, sin embargo a las tres horas de viaje la turbulencia comenzó a azotar el pequeño avión hacia un lado a otro, de pronto las luces en su interior se apagaron, saito con la seriedad que le caracterizaba se acerco a la cabina de pilotos, para controlar la situación, pero apenas hubo abierto la cabina desde el interior varias garras atravesaron su pecho.

- saito!!!.-grito Claude.

Saito retrocedió un par de pasos y corto los brazos de los demonios, como fieras salvajes los demonios invadieron el avión  tratando de ensartar sus garras en los cuerpos de los cazadores, la lucha se volvió complicada en el pequeño espacio  atestado de criaturas y cazadores con poco lugar para la acción, la katana de saito no podía utilizarla ya que topaba con el techo, ni siquiera la Glaibes de Baltasar , el único que podía hacer algo era val ya que sus armas de ataque eran pequeños cuchillos que lanzaba en grandes cantidades cada vez que movía los brazos

- esto es vergonzoso!!!.-grito sael con el rostro enrojecido mientras  luchaba a golpes con un mestizo.
- al menos estamos en ventaja.-dijo claude
- que mierd...de ventaja.-grito nuevamente sael.
- no llores…_rio Soro.

De pronto un gran demonio alado arranca de cuajo la puerta de escape del avión provocando que se desestabilizara, el pequeño avion comenzó a convulsionar e  inclinarse rápidamente, todos los cazadores saltaron y en al aire tuvieron que matar a algunos demonios rezagados.
- y ahora que hacemos?, no tengo alas._grito baltazar

Beleth que hasta entonces había permanecido callada cruzo sus manos formando un triangulo, mientras murmuraba palabras inteligibles, sus ojos  café cambiaron de color a un negro infinito, un gran agujero negro se extendió bajos sus pies tragándolos a todos en su gran oscuridad.

viernes, mayo 17, 2013

Hoy no me quedo resignada
Ni vacilante
Ni trémula
Esta es la despedida de la desdicha
Y la arenga del “yo soy”
Yo soy toda furia/furtiva/insoluta

Soy el grito que se esconde tras las palabras
Yo poseo
Soy hembra
La hacedora

Hoy no me quedo callada
el mutis es para los ciegos
Yo nací emancipada

viernes, mayo 03, 2013

sobre la noche


Corría por las calles, en medio del frío invierno, maldiciendo su destino y la poca vida que le quedaba,  de pronto se detuvo en seco y de sus ropas saco la pesada espada de caballero templario que había heredado de sus ancestros, estaba cansada de huir, estaba cansada de sentirse victima, solo quería vivir tranquila, pero nada de lo que hacia llegaba a un buen termino, ellos siempre vienen, y ella siempre huía,  pero esta noche no se las dejaría fácil,  al menos moriría luchando.

las sombras se extendía en el callejón precediendo la llegada de "los mestizos",  seres monstruoso que solo pueden salir de noche, el frió de la noche provocaba que sus alientos provocan un intenso vapor, ella sostenía en alta esperando el primer ataque, fue entonces que una de las garras se lanzo hacia su cuello y con gran velocidad termino la extremidad a los pies de Beleth, la sangre negra y espesa ensuciaba la nieve, dos demonios se lanzaron entonces sobre ella,  con mucho esfuerzo giro sobre si misma partiendo en dos a los demonios, sin embargo no había contado con que eran demasiados y que su cuerpo comenzaba a temblar por el agotamiento, con apenas seis cadáveres a sus pies, sus piernas perdieron la fuerza y callo agotada de rodillas, miro el cielo por ultima vez y levanto la espada apuntando hacia su estomago, no dejara nunca mas que un demonio la someta. 

- no deberías llegar a esos extremos._dijo mirándola de reojo.

Levanto la vista  y vio un hombre de cabellos largos cubierto con una gabardina negra que empuñaba una katana y  a su lado dos muchachos de similar vestir.

- estos hoy andan hambrientos.- comento un muchacho de cabello rojo.
- no los mates a todos, déjame algunos.-le contesto el otro de cabello negro y corto.

El pelirrojo llevaba una cimitarra, y el que parecía ser el líder blandía una hermosa katana , el otro muchacho lleva consigo y dos Glaibes europeas en cada mano, sin esperar  el ataque de los demonios  se abalanzaron contra los criaturas, atacando a destajos sin permitirles retroceder, mientras los cazadores luchaban, Beleth se rindió ante  el cansancio y el frío, dejándose llevar la oscuridad del sueño

siempre sus sueños  habían estado llenos de sangre, la oscuridad como una misteriosa sombra la llamaba constantemente y aunque toda su alma deseaba hundirse en la negrura del caos, había algo en su interior se negaba aun a ceder.

Abrió sus ojos atraída por calor  del sol, sorprendida miro a su alrededor y sentado en una esquina dormitando se hallaba el hombre de la katana, la habitación estaba revestida de madera con un par de sillas a los lados de la cama, una gran ventana donde el sol se asomaba, y una  puerta frente a ella, suspiro resignada y trato de levantarse, el hombre de la katana se había levantado y la miraba fijamente.
- has dormido por casi tres semanas, con altas fiebres.- dijo tocándole la frente .- beleth se estremeció al tacto._ no deberías temerme, yo solo mato demonios.

Se separo de la muchacha tomo su katana que había dejado apoyada en la silla y se dirijio hacia la puerta, con la misma seriedad con que hablo, le dijo.

- por cierto me llamo Saito.


La puerta se cerro tras el, y Beleth espero hasta que las pisadas dejaran de escucharse, reunió toda las fuerza que le quedaba, se levanto, noto que llevaba puesto un camisón y aunque busco por toda la habitación su ropa solo encontró su espada, sin pensarlo  la tomo y se dirigió hacia la puerta, sin embargo en el pasillo, apoyado en la pared se hallaba el muchacho de cabello rojo:

- ya te vas?, "ni un gracias", vaya las mujeres de hoy en día son muy groseras.-dijo el muchacho mientras se rascaba la cabeza.
- debieron dejarme morir.-dijo seriamente. 
- por que?.
- no saben en lo que se meten, ellos vendrán por mi.
- mejor somos cazadores matamos demonios, aunque algunos digan que es un trabajo, para mi es diversión._dijo el muchacho de cabellos rojos.
- además si vienen aquí, nos ahorramos el tiempo que perdemos en buscarlos.-dijo el muchacho de las Glaibes, que había aparecido en el corredor.
- por cierto los demonios gustan de la sangre, pero nunca los habíamos visto en manadas.-dijo el muchacho de cabellos rojos.
Beleth sonrió con malicia._  es por que, yo también soy un demonio._dijo mientras sostenía su espada.
Ambos muchachos se miraron divertidos, empuñaros sus armas y rodearon a Beleth, entonces Saito apareció en el pasillo con su rostro serio.
- sangre pura.- 
- los muchachos se miraron sorprendidos.
- por cierto el de cabello rojo se llama Sael y de las cuchillas Baltazar
- cuchillas!!?._comento irritado Baltasar.

- no deberías entrega información al súcubo._ ordeno Sael.
Saito suspiro profundamente y golpeo con gran fuerza la pared, los dos cazadores se quedaron en silencio y  escondieron sus armas.
- tenemos una reunión con los demás, allí nos contaras por que los mestizos te seguían._  dijo saito mientras desaparecía por el pasillo.
- tus ropas estaban demasiado deterioradas  así que tendrás que vestirte con nuestras prendas._ dijo Baltazar._espérame en la habitación. 

El destino




La tormenta había llegado como vestigio de la gran hecatombe que yacía en el valle de los antiguos, de extremo a extremo  se extendían la capa infinita de cadáveres, entre la sangre  y las armaduras no se distinguía  entre amigos y enemigos.
Sael llevaba en sus espaldas a Bel, el peso de sus armaduras hacia que el esfuerzo fuera mucho mas terrible, la batalla a penas había terminado, el mundo se hacia espantosamente silencioso, pero sael  intentaba con porfía dejarse vencer por el manto negro de la parca , bel le había dicho que la llevara al bosque, pero el viaje se hacia cada vez mas lento ya que el guerrero debía soportar el cansancio de la batalla y el peso de su compañera,  de pronto tropezó con un cadáver y ambos se precipitaron hacia el lodo.
-         Es inútil sael…déjame aquí.
-         Me dijiste que te llevara con los ancianos…y eso voy hacer.
Sael la agarro del brazo y la llevo hacia un monto de arboles que se alzaban solitarios hacia el oeste, al menos las copas los cubrirían de la lluvia, agotado hasta del alma se apoyo en uno de los arboles y en un sueño obligado se abandono.


Se miraba la mano derecha una y otra vez, como si algún recuerdo lejano pudiera surgir de la nada, el colegio estaba a punto de terminar el verano recién  había comenzado y los días se estaba haciendo largos y perezosos , el recreo había comenzado, pero no tenia ganas de salir, se apoyo en la escalera del segundo piso, lo que le daba ventaja de poder mirar hacia la calle y de pronto se fijo en un muchacho que la miraba con intensidad, en ese instante no pudo definir que sensación le producía, pero había en esa mirada algo familiar, de pronto el viento comenzó agitarse levantando polvo y hojas y aquel hombre que la miraba ya había desaparecido.

La lluvia había golpeado con fuerza el valle haciendo correr la sangre y el lodo, de lejos se escuchaba el tintinear metálico de las gotas al caer sobre las armaduras.
-debo sacarte la armadura, es un peso innecesario y además debo saber de tus heridas. Dijo sael.
De apoco desabrocho una a una las correas que mantenía  la coraza de bronce que cubría su pecho, una vez sacado bel sintió realmente un alivio al verse liberada del peso.
-        - Aun tienes restos de la punta de la lanza que te atravesó el costado, por suerte no paso a llevar ningún órgano vital.
-       -   Ahora eres medico, guerrero. dijo bel cansada.
-         Parece que la tormenta continuara debemos hacer fuego o si no el frío nos matara.


Hoy decidió irse a pie algo el viento había levantado un pequeño remolino y el día prácticamente se convirtió en un día de otoño, por alguna extraña razón, caminaba en dirección contraria a su hogar, pero no la sorprendía de alguna forma sabia que pronto llegaría a un destino que cambiaría su vida, lo había sentido esa mañana al mirar su mano y al ver como el viento se agitaba violentamente, llego sin darse cuenta a una plaza de grandes arboles y en medio el hombre que la había estado mirando en el colegio, no aparentaba mas de 35 años y llevaba una chaqueta corta y  gris.
Estiro su mano en dirección de ella, esperando que la muchacha se le acercara, ella sin dudarlo tomo su mano, fue todo a su alrededor comenzó a distorsionarse, montones de imágenes  bombardearon su mente, sentimientos de ira, dolor y muerte, todas las vidas repetidas a lo largo de los siglos, cansada por el peso cayo en la oscuridad.



La tormenta había menguado convirtiendo la tierra en lodo pegajoso y pesado, Sael había abandonado armaduras y armas, para aligerar el peso y con partes de su camisa de lino vendo las heridas de Bel, sael se había apeado a un carromato, pero sin caballos que lo llevaran solo era una estructura inútil.
-         Me acuerdo la primera vez que te vi.-dijo sael_con nostalgia.
-         Imposible…que puedas… olvidarlo._ contesto
-         Era en el patio de entrenamiento verdad?._comento sael.
-        -  Si…el gran castillo del cuervo…estaba lista…sabes?, realmente pensé que moriría en la mazmorra._dijo Bel.
-         -  Si no fuera por el senescal que sabía que eras mujer, pero te escondió y te hizo vestir de hombre._dijo sael.
-        -  Ese …hombre…no …lo hizo por ser noble….dijo bel
-        - El bosque de los ancianos…por que quieres ir allí.-dijo sael cansado.
-        - Cuando una Weichafe …cumple su destino ….debe llegar al bosque






jueves, abril 18, 2013

esto no es nada



Esto no es un manifiesto/No es un mensaje, no es nada/Esto es un grito/Es un llanto disfrazado de Palabras /Similar a la locura/ es un caos contenido/ es el anticristo quien habla 

Conjuros

Que se enreden nuestros cuerpos, 
lengua a lengua
Y haz de mí la diosa
Que amasará tu ansia
Quítame el alma, 
empezando por el vientre
Lame guerrero la curvatura de mis pechos
Exhala el canto de mi muslo conquistado
Y desborda tu grito en mi cuerpo usurpado

Fallen part2

segunda parte


Apenas había llegado a su habitación Alex se desplomo, ahora estaba en la merced de aquella criatura, una vaga sensación de estar siendo vigilado lo incomodo, pero solo se dedico a tomar una ducha fría, pensando en que aquello podía relajarlo, pero la furia lo lleno por completo:
- que descuidado he sido!_dijo mientras golpeaba la pared del baño.
La gran humillación recibida por aquella criatura que lo había dominado desde el principio, provocaba que alex sintiera un gran odio y las ganas de vengarse, de matarlo, hasta torturarlo, pero de todas formas no podía actuar encontra de él, pues un nefilim descubierto ha sido el mayor logro de la orden, alex estaba obligado a informar sobre su encuentro, claro que eliminando algunas escenas de su relato (Alex: T_T) , sin embargo espero hasta el amanecer del segundo dia y  viajo hacia Londres donde el viejo Sergei, le esperaba.
Era 1888 y las locomotoras aun no se expandía por el territorio, así que el viaje en barco o en carruaje seguía vigente, Alexander había llegado hacia una semanas después de su partida del poblado y tenia todo el cuerpo molido, aun si el viejo Sergei no le dejo descansar, estaba ansioso por escuchar las cosas que había descubierto Alexander así que lo llevo a las inmediaciones de la orden: un pequeño palacio escondido entre las nuevos edificios que se comenzaban alzar para modernizar Londres, con miles de habitaciones interconectadas, por pasillos profundos, todo el palacio parecía un laberinto.
Y solo una habitación daba con la gente más importante, donde el director de la orden les esperaba, Alexander no podía entender por que la urgencia de revelar sus descubrimientos.
La habitación del director estaba repleta de libros, viejos y de distintos tamaños un gran escritorio adornaba el salón y sentado frente se encontraba un viejo canoso con abundantes cejas con las manos entrelazadas un aire de desconcierto lo inundaba, apenas hubieron entrado el hombre hablo:
-           bienvenido Alexander, lamento que te hiciéramos venir, pero una de nuestras psíquicas ha descubierto tu encuentro con una extraña criatura, conocida como Nefilim.
-           ¿me estaban investigando?
-           No, claro que no._se apresuro a decir Sergei.
-           Nosotros confiamos en nuestros miembros, la psíquica solo percibió tu encuentro pues la criatura despide una energía anormal.
-           Es…es una criatura increíble, se me mostró como un niño y después se me revelo como un hombre de unos 25 años
-           Entonces te estaba esperando, no es una coincidencia._ dijo el director.
-           Claro que no, la criatura deseaba que yo…, en realidad sus motivos son desconocidos._ dijo Alex sonrojado. (Alex: º////º)
-           ¿pero que clase de criatura es?._pregunto Sergei.
-           Es un Ángel…_ contesto Alexander
-           podrá ser un Caído, un Nefelim._interrumpió el director.
El anciano hombre se levanto de su escritorio y fue hacia su gran archivador que estaba detrás de él, de allí saco una gran carpeta con miles de manuscritos y un pequeño libro de hojas plateadas y tapas negras, el viejo volvió a su escritorio y espacio el contenido en la mesa, miro seriamente a Alexander y con voz seca le contó:
-           no eres el primero y creo que no serás el último, en 1484 nuestro recordado Jhon Stuart el único norteamericano que ha estado en la orden tuvo contacto con un ángel caído de nombre Beleth, en Inglaterra.
-           ¿y aun vive allí?._pregunto ansioso Alexander.
-           Lamentablemente Jhon informa que Beleth había sido quemada en la hoguera por bruja._dijo el director.
-           OH! Ya veo…_comento el viejo Sergei.
-           Ahora bien te pasare estos informes y te daré permiso pleno para tus investigaciones, no porque Azael lo haya pedido…toda información que encuentres debes enviarla inmediatamente a la orden y si vuelves a tener contacto otra vez con cualquiera de aquellas criaturas, ofréceles la oportunidad de que trabajen para nosotros._dijo el director.
Alexander tomo los informes y se marcho a su hogar, sin embargo algo sospechoso rondaba a su alrededor, es verdad que estas criaturas eran algo fascinante, pero no era mejor temerles?, más que mal fueron echados del paraíso por sus pecados, Alexander no podía sacarse de la cabeza que todo estaba extrañadamente planeado.
Su “pequeña” casa, se avecindaba en los barrios más ricos de la ciudad, debido a su trabajo en la orden y el dinero que Sergei le administraba, leyó los informes durante toda la noche, hasta el sueño lo venció, de pronto las ventanas de su habitación se abrieron de par en par y un aroma a flores inundo la habitación, en sus sueños sentía unas manos que lo acariciaban al principio sentía gran placer, pero cuando se dio cuenta que no era un sueño, se levanto lo mas rápido que pudo y cogio la katana que estaba encima de su cómoda:
-          ¿Quién eres?._pregunto enojado.
-          Tu ya lo sabes._dijo una voz melodiosa.
-          ¿Azael?._dijo temblando. (Alex: ºwº)
-          Pues el mismo. (Azael: +o+)
Una ráfaga de viento lo envolvió y por momentos todo se volvió borroso, primero las alas y después el cuerpo, cuando ya Azael apareció por completo Alexander tenia su katana sobre el cuello del ángel:
-          ¡Cómo te atreves!._grito Alex (Alex: ¬.¬)
-          esta vez dejare que tu seas el semme._Azael le miraba entretenido. (Azael: n.n)
-          déjate de tonterías!, te matare!!._grito encolerizado Alex. (Alex: ~o~)
-          No puedes, la orden desea saber de mi, después de todo estamos unidos._dijo suspirando.
Azael empezó a caminar por la habitación, mientras Alex le seguía con la mirada, hasta que el ángel se detuvo, miro a Alex pensativamente y a la velocidad de la luz se abalanzo sobre él.
-          pero que mierd…_alcanzo a decir Alex. (Alex: >.<)
-          Vamos!!, sabes que te gusta._dijo Azael.
-          Estas loco?, a mi no me gustan los hombres.
-          ¿Quién te dijo que yo era un hombre?.
-          que dices?. (Alex: O.O)
Azael se sentó a un lado de Alex y rascándose la cabeza algo confundido le hablo:
-          ya sabes que soy un ángel, pero los Ángeles no tenemos sexo, al menos en el cielo.
-          ¿entonces no eres ni hombre o mujer?. (Alex:o.O)
-          Hay, esto es complicados aunque te lo explique no lo entenderias.
-          ¿Por que eres un caído?
-          Por descubrir el placer y otros conocimientos prohibidos, por eso, cuando llegue a la tierra al primer humano que vi fue un hombre y adopte esa forma.
-          Ahora que ya lo sabes, continuemos. (Azael: ^.^)
-          Pero que te has creído?. (Alex: ô////ô)
Alex corrió hacia su cama y debajo de su almohada saco un larga dagas y rápidamente le apunto en el cuello.
-          vete o te matare._dijo tajante Azael.
-          No me mataras tu orden me necesita.
Pero Alex no dejaba de apuntar su arma, fue entonces que Azael lo golpeo en el rostro, al mismo tiempo que amarraba sus manos a la marquesa (de la cama):
-          vas a violarme otra vez. (Alex: >o<)
-          Que?, acaso no te gusto la primera vez?.
-          A nadie le gusta cuando es contra de su voluntad.
-          Entonces haré que me digas que te lo haga._la mirada de Azael  estaba “llena” de deseos y su sonrisa de niño travieso alerto a Alex. (Alex: o////o)

Capitulo 3: tan lejos tan cerca.

Los ases de la luz se colaban por una ventana semi abierta, el sol aun no despuntaba, pero el cielo estaba más iluminado que antes, en el interior de aquella vieja casa de una de las esquinas de las mas exquisitas familias nobles, la oscuridad era total, la gran sala de estar parecía un mundo lúgubre lleno de sombras y figuras mounstrosas, sacadas de cuentos de terror, la escalera principal se abría como una gran boca, hacia habitaciones misteriosas, en una de ellas donde los ases de luz daban una extraña ambientación se escuchaba un murmullo:
-          ha…ha…ha…ha…
-          dilo! Di que me deseas, di que deseas que te viole._decía Azael, mientras sus finos dedos degustaban del orificio de Alex.
-          Nunca…_las manos yacían atadas, mientras sus piernas reposaban en los hombros de Azael.

El dolor que sentía Alexander estaba lleno de excitación, jamás había experimentado tal sensación y Azael lo disfrutaba, primero un dedo y luego dos, causando un constante agonía de placer en Alex, que a pesar de resistirse su cuerpo lo trataba de traicionar su voluntad.
-          ves? Ya te estas mojando?._ decía gustoso Azael.
-          Cállate!!, ¿Por qué sigues haciendo esto?._decía con dificultad Alex. (Alex: o////o)
-          Es que no lo entiendes te deseo.
-          Mentira lo único que haces es provocarme dolor _ dijo Alex.
-          La verdad es que disfruto cuando te resiste. (Azael: ^.^)
-          Detente voy a correrme.
-          Jajajaja, iluso no te dejare, hasta que me lo pidas.
La mano izquierda de Azael a sujetó con fuerza el miembro de Alex, para impedir que se corriera, La cabeza de Alex empezaba a darle vuelta, el delicioso sentimiento que le causaba ese dolor, ¿Cómo describirlo?, lo estaba volviendo loco.
-          suplicamelo….o no te dejare correrte._dijo Azael con satisfacción.
-          Yo…ya no aguanto mas…viólame Azael y termina con mi tortura._dijo resignado Alex.
-          Muy bien…pero no seré dulce. (Alex: ~o~)
Azael retiro sus dedos y le separo las piernas aun mas, se inclino sobre el y con gran fuerza lo embistió dejando entrar todo su miembro dentro de alex,  el ángel sin piedad embestía con fuerza una y otra vez dentro de el, y alex entre dolor y jadeo temblaba de placer