viernes, noviembre 16, 2007

El principio del fin


Habían pasado mas de mil años desde que el ser humano se volvió un peligro para si mismo: la población mundial aumentaba de formas exageradas, produciendo un gasto de materias primas tan rápidas que las conferencias mundiales, empezaron a buscar, nuevas opciones, las discusiones llegaron a tal punto que la raza humana prácticamente se dividió en dos: Los ultra y los humanistas.

Los ultras deseaban exterminar a todo ser humano que no aportara sus conocimientos a la humanidad, prácticamente el 78% de la población mundial. Los humanistas veían con horror aquella filosofía tan Hitleriana, ellos buscaban una solución más pacifica: colonizar otros planetas de similares características que la tierra, pero contaba con un punto encontra, el tiempo, cada segundo era critico, los humanistas persiguieron a los ultras y estos a su vez se levantaron en guerra, conocida como “los cinco días de oscuridad”, ni los libros de historia subsiguiente pudieron expresar, quien de los dos bandos gano, pero cuando hubo terminada la guerra, los gobiernos de todos los países se unieron en una organización mundial llamada SaRaH, quienes inmediatamente comenzaron a colonizar planetas y descubrir galaxias, pasaron mil años en que las guerras, alianzas y comercios con otras especies, transformo a la raza humana, llegando a existir cuatro especies humanas jerarquizadas: la primera llamada “adelantados”, quienes eran los que se encargaban de colonizar planetas que los “celestes” elegían, militares altamente entrenados, quienes a su vez reciben ordenes de “los híbridos” con una filosofía altamente Ultra, netamente científicos con poderes mentales y los aristócratas, seres que dominaban toda la economía de este sistema, sin embargo, estas dos fuerzas los híbridos y los aristócratas se mantuvieron alejados debido a algunos desfases de intereses que pronto llevaron a la separación total de ambas fuerzas....

Los híbridos comenzaron a modificar genéticamente a los celestes en busca de perfeccionar el ADN, desarrollando una gran longevidad y fuerza, por supuesto que esto no les gusto a los aristócratas que declararon la guerra, siendo todos aniquilados y sus bienes confiscados, los colonos se convirtieron en esclavos de los híbridos, teniendo que pagar tributo cada tres meses... los híbridos abandonaron la tierra y construyeron su propio planeta mecanizado, y así surgió un nuevo orden.

Continuara....

lunes, septiembre 24, 2007

SÀRMARTICUS


Regresar a aquel lugar significaba un gran dolor para Minerva, pero ella no lo demostraba, aun así Luvart alcanzaba a sentir el grito desesperado de su alma y por ello había decidido permanecer en silencio…

por fuera el edificio era gris y ruinoso como toda la arquitectura de la ciudad, de dos pisos de alto lleno de ventanas cerradas con protecciones de metal, por dentro el tiempo y el abandono no había opacado el gran hall que se alzaba lujosamente y en el medio dos escaleras que conectaban el primero con el segundo piso tenían un diseño victoriano, pero detrás de estas se hallaba el ascensor, que bajaba veinte pisos bajo nivel del suelo, cuando Beleth fue traída, inmediatamente fue conducida por aquel ascensor que llegaba al sótano del edificio, allí dos puertas de gran grosor separaban los calabozos de la fina estancia… los calabozos estaban situados al lado un largo pasillo de paredes rocosas y pegajosas con muchas puertas ubicadas a cada lado con una serie de dígitos casi borrosos indicaban el numero de la celda, allí minerva había sido despojada de todo.

Luvart se había adelantado inspeccionando cada habitación mientras Minerva le seguía lentamente como si cada paso que diera fuera intensamente doloroso, los gritos de las almas que murieron en aquel lugar aun retumbaban en las paredes y se intensificaban a medida que llegaban a la ultima sala, a la que irónicamente llamaban, “la habitación blanca”, Luvart abrió las pesadas puertas de par en par, ambos se sorprendieron al ver que en el interior aun permanecían los implementos médicos y otros raros instrumentos que minerva reconoció, su mente estaba a punto de explotar, recorrer aquel pasillo había sido una terrible lucha, pero llegar al punto mismo de su tormento, la estaba desquiciando.

Los ecos aumentaron mientras Luvart registraba el lugar, parecía no escucharlo…pero Minerva se tapaba los oídos tratando de acallar los gritos de los fantasmas, la habitación pareció darle vueltas, sus piernas se doblaban solas y en su delirio vio la sangre correr por las paredes como lluvia de tempestad, Minerva grito y Luvart corrió a su lado abrazándola fuertemente, ¿Qué mas podía hacer?.

Minerva cerró sus ojos tratando de calmar el baladro de su alma, pero el sufrimiento era intenso, su cuerpo recordaba las torturas, sus manos y sus pies sentían las amarras de cuero que llegaron a cortarle la circulación de la sangre, su cuerpo temblaban al recordar las inyecciones y los choques eléctricos que la hacían agonizar y aquellas terribles manos frías que la tocaban en su tormento, Luvart la seguía abrazando con todas sus fuerzas, “¿Qué mas podía hacer?”, el calor de Luvart, sus grandes manos rodeándola calentaron su frió cuerpo, poco a poco volvió a la luz, cuando Minerva pudo mantenerse en pie, ambos siguieron registrando la habitación hasta que destruyeron la mayoría de las paredes buscando una puerta secreta, al encontrarla se hallaron frente a otra cuarto donde un viejo escritorio circular coronaba la habitación, rodeado de bibliotecas y en el fondo una caja fuerte, en el cual se guardaban los archivos de tantas investigaciones, Minerva abrió la caja sin dificultad y extrajo todos los informes importantes, Luvart se encargo de guardarlo todo y juntos se marcharon, esta vez Minerva no miro hacia tras, por que ahora tenia las pruebas, para condenarlos.

jueves, agosto 16, 2007

Exodo 2

"...A veces siento la oscuridad dentro de mí, latente, como una fuerza que desea apoderarse de mí, y aunque batallo encontra, me encanta mi oscuridad, me hace más fuerte..."


El sonido de la lluvia al chocar contra la armadura de Beleth, producía un triste compaz...la neblina comenzaba asomarse y lo único que podía escuchar era su propia respiración, lenta y profunda, el dolor habia desaparecido, el cansancio también, mas aun se sentía ligera, de alguna forma sabia que hiba a morir, aquellas flechas la habían desangrado, dejo su espada en el suelo y se dispuso a caminar, buscando....


Nicolás estaba parado encima de una gran roca, que le permitía ver todo el campo a sus pies, su rostro demacrado por la angustia escondía sus tiernos años, tenia miedo, después de haber matado y saboreado la sangre de sus enemigos, el peor miedo posible era de que Beleth muriera, se culpaba de haberse distraído matando a destajo, se alejo de su compañera y ahora que en el campo solo yacían cadáveres. la culpa lo atormentaba, sin embargo una vez que la lluvia comenzó, y la niebla comenzó a viajar pudo verla, oscura, casi etérea, corrio a su lado y apenas logro alcanzarla con sus manos, Beleth cayo, estaba muy mal herida, su rostro palidecía a cada instante, sentía que su esencia se desvanecía entre sus manos, la asio hacia su pecho pero no habia nada que hacer, ella se habia entragado al sueño eterno.


martes, agosto 07, 2007

Umbral

Umbral



El dialogo se desarrolla después de la gran
Batalla, Gabrielle apenas ha sobrevivido.






E

scucho!

O espíritus lastimeros

Sus gritos reconocí

Ay! Ay! Ósculo el azote

Malditos sois los reyes, maldita codicia

Que corrompe sus entrañas

Y obligáis a los pobres a luchar

Heme aquí agonizante…

Escuchadme dioses!

Escuchad los amargos lamentos

No pretendo hora suprema, solo anhelo expiación

Que ningún lecho cobije al que tras hecatombe

Duerma sin aprensión.

Ay! Ay! Aquellos que sus espíritus no pueden descansar…

Aun escuchos sus lúgubres voces…

viernes, agosto 03, 2007

Exodo

Hoy quise escribir como un diario de vida, tal vez por la influencia de mis compañeros al leer sus blogs....pero no puedo...tengo la necesidad de escribir una historia y quien sea capaz de entre ver mi vida atravez de mis cuentos ha comprendido mi mensaje....


Mi soledad es mi voz sin rumbo que clama inconsciente desde el silencio de mi conciencia

Despertó cansada; el sol comenzaba a colarse por sus cortinas, aun así no se levantaba, detestaba el amanecer…continuo durmiendo hasta que ya no hubo luz…recién entonces tuvo las fuerzas suficientes para levantarse, fue directo a su cocina tenia tanta hambre, pero al abrir la nevera lo que vio le causo nausea: la leche, las verduras…todo le era asqueroso, decidió vestirse e ir a un supermercado nocturno, sin embargo a penas abrió la puerta de su departamento un hombre de aspecto cadavérico, con el cabello largo y desaliñado, le esperaba, asustada le cerro la puerta en cara, pero al voltearse él estaba sentado en el sillón:

- me sorprende que no me recuerdes…pero a estas alturas ya debes sospecharlo._dijo el hombre.

- ¿Qué ?, ¿Cómo ha podido entrar…?

- Es fácil una vez que te acostumbras…._interrumpió el hombre

- ¿acostumbrarme…a que?._pregunto extrañada.

- Hoy no te levantaste, como si tuvieras mucho sueño…_dijo el extraño.

- ¿Qué quiere de mi?._volvió a preguntar.

- OH! al verte anoche, no pude evitarlo, si supieras todo el dolor que he llevado por siglos y al verte tan humana…he profanado tu propia vida…

- ¿estas loco?...si no sales llamare a la policía!!!._grito.

Ella corrio hacia la mesita del pasillo donde estaba el teléfono pero rápidamente el hombre la atrapo entre sus brazos, su boca yacia muy cerca de su cuello:

- déjame mostrarte, lo que tanto he sufrido._dijo

Un intenso dolor recorrió su cuerpo y poco a poco fue cayendo en un profundo sueño.

El cielo nocturno había sido iluminado por millares de flechas ardientes, que caían cual cascada de agua, los guerreros luchaban cuerpo a cuerpo y la sangre cubría casi todo el campo, Gabrielle estaba parada en medio observando la basta destrucción como una caótica sinfonía, era un día martes y las legiones romanas habían acabado con la mayoría de los celtas de la región, ya que los últimos celtas de la resistencia se había levantado contra Roma y ahora eran masacrados, todo lo veía en cámara lenta ya no sentía dolor alguno, las flechas que le habían atravesado su pecho.

domingo, julio 15, 2007

yo


Yo estuve

dentro de un eterno sueño

esperando que mil vidas pasaran,

pero el abrumo de la nada estaba sobre mí…

Redímanme…

Ángeles

En estas horas aciagas

Donde

Mi cruz toma

Mil

Formas

Y me zahiere

Las entrañas


lunes, julio 09, 2007

loves fuck!!


Si de la muerte se tratase,
superflua serian mis intenciones,
pero no es aquello…
...tal vez el no poder amar retumba en mi ser
como infinitas agujas en mi piel, sin embargo debo decir que no es ello, aun que… tal vez… si.
He de mirar con ojos ciego a cuanta verdad,
pase ante mi
y encerrarme en el susurro eterno de mi alma
al no poder salir.

Y es a causa de este Amor, que se burla de mí
Que ya el ardor que poseía ha terminado de vivir,
Lobo estepario me siento en esta jungla de ciudad.
Ya que por ventura mi amor ha de vagar.
infame soy!
si deseo con pasión.
el beso perdido
de algún Amor.
Maldito es no tener sosiego,
ante tanta excitación...
y maldigo lo maldito.
la amargura y la resignación...

jueves, junio 21, 2007

Yo me delcaro



Yo me declaro, universal
Cosmopolita,
Mala, maldita,
Soñadora, loca,
Profana, mediocre,
Errante entre sueños
Fantasma de día
Viva de noche.



martes, junio 12, 2007

Vampiro



Yo no vengo a darme las de sabio, o de ser absoluto, ni contar mis experiencias, ni los años en que he vivido en esta tierra, mi destino es amar, aunque he amado con codicia, y he luchado con la misma fuerza que un hombre al termino de sus días, no!, yo no soy un ser prefecto por naturaleza, ni de gran moral, más bien soy un animal que disfruta del placer de las carnes femeninas, sobre todo de aquellos Mozuelos dotados de belleza y delicia. No!, yo no soy quien para juzgar a los humanos, pero aun así me gusta influenciarlos, no me defino como alguien bueno o malo, ya que dios me facilitó esta facultad: de matar para vivir, por eso estoy aquí, para los que huyen de toda regla infligida, para los que deseen usurpar a voluntad, aquí estoy yo esperándoles, en la puerta del averno en el cual Dante ha de estar.

lunes, junio 11, 2007

Lo primero que viene a mi mente




El sonido del tiempo al morir
Cruel y rápido
Culminación sublime
Existencia perdida
Disipada
Errante
No vislumbro
No creo
Me ahogo

Mil rostros, he sepultado
Mil mascaras cubren mi rostro
A todas ellas he fabricado.

Despedazado
Aborrecido

jueves, mayo 31, 2007

mediocre

ya!!! me canse de pretender lo que no soy....lo reconozco ....soy mediocre, floja, desordenada, perdedora.
una vez le dije a un compañero que yo era como un barco en busca de un puerto, esa soy yo.....
aun no se que es lo que quiero en mi vida, aun no se que es lo que la vida quiere de mi, estoy atrapada en este mundo tan ajeno.
soy una cobarde que teme todo, por cobardia soy mediocre...o es que naci asi?
¿ por que no soy lo suficientemente fuerte para vivir mi realidad,? por ello es que tambien odio a los libros, cada vez que leo uno....me siento mas sola, cada vez que me emociona una capitulo, me entriztese saber que todo es fantasia, odio los libros por que me siento despierta y mas cerca del super - yo.
todo me aburre, el dia, la noche, tener que despertar, tener que trabajar, odio que tener que ignorar el vacio que hay en mi....odio tener que vivir....

miércoles, mayo 23, 2007

j. Exordio j


"...En el principio la entelequia temporal del tiempo y espacio, silencio…

De pronto una luz y con ello el despertar de la conciencia..."


SÀRMARTICUS

Regresar a aquel lugar significaba un gran dolor para Minerva, aunque ella no lo demostrase, en cambio Luvart si podía sentir el grito desesperado de su alma y por ello había decidido permanecer en silencio…permanecer a su lado.

El antiguo edificio de la organización Sarmarticus, era gris y ruinoso como toda la arquitectura de la ciudad, de dos pisos de alto lleno de ventanas cerradas con protecciones de metal, sin embargo por dentro el tiempo y el abandono no había opacado el gran hall que se alzaba lujosamente entre medio dos escaleras que conectaban el primero piso con las oficinas del segundo tenían un diseño victoriano, pero detrás de estas se hallaba el ascensor, que bajaba veinte pisos bajo nivel del suelo, allí dos puertas de gran grosor separaban los calabozos de la fina estancia, ese fue por mucho tiempo el hogar de Beleth… los calabozos estaban situados al lado de un largo pasillo de paredes rocosas y pegajosas con muchas puertas ubicadas a cada lado con una serie de dígitos casi borrosos que indicaban el numero de la celda, allí minerva había sido despojada de todo:

había despertado, en el silencio de la noche…y observo a su alrededor, pues todo le parecía extraño y ajeno, la habitación en que se hallaba, estaba iluminada por grandes focos de cegadoras luces. todo su cuerpo estaba conectado por cables que iban de una maquina a otra, un hombre anciano le observaba con ojos fríos, anotando y observando cualquier movimiento que ella hiciera, y cada cierto tiempo aquel hombre le sacaba muestras de sangre, aunque tenia la visión borrosa podía leer el nombre de Calgary en una de las etiquetas…

jueves, mayo 10, 2007

Los Nefilim (part. 2)









Alessar volvió a tomar la pistola, con la esperanza de que un segundo intento, pudiera ser el final que buscaba, pero una voz, tersa casi fantasmal le detuvo.

-" . Y he aquí que un ángel del Señor apareció y dijo: Anatematizamos, maldecimos y leS condenamos, a los hijos de los caídos, inmortales condenados hasta que El Dios eterno ande sobre la tierra..."._dijo la voz.

Baltazar miro hacia el fondo del pasillo, se levanto espectante al mismo tiempo que desplegaba sus alas, por el pasillo una figura se asomo, era una mujer de cabellos rubios, ataviada con un vestido rojo oscuro, ceñido a su cuerpo y de su espalda sobresalían grandes alas blancas, sin esperar palabra alguna de él, la mujer se detuvo frente a él.
- ya deberías aprender que volarte los sesos, no te ayudara a morir...Alessar._dijo la mujer, suavemente.
- Adirael…_susurro molesto.

- pobre…mi dulce hermanito, ¿así que aquí has vivido todos estos años?._dijo Adirael mirando por todos lados.

- ¿y has venido por?._pregunto molesto.

- Deja de mortificarte y trata de vivir!!._dijo Adirael.

- y que me una a mis hermanos?, ¿crees que soy tan tonto?._contesto Alessar.

- yo se que lo harás…cuando te diga que la hemos encontrado _dijo Adirael

Los ojos vacíos de Alesssar cobraron un tono rojizo, su rostro se contrajo en una mueca de furia, sin que Adirael pudiera percatarse, él ángel con su mano derecha perforo el pecho de ella sacándole en segundos el corazón aun latiente, la sangre como un torrente comenzó a salir dejando un oscuro charco de sangre alrededor de Adirael:

- ¿tonto…crees que puedes …matarme…de esa forma?._pronuncio Adirael

- no…pero al menos me dará tiempo._dijo Alesssar.

- ¿tiempo?...¿No es irónico?._dijo Adirael.

Baltazar desapareció ante los ojos de Adirael, quien débilmente se apoyo en la pared con sus manos sujetando su pecho vacío, de pronto comenzó a temblar y el charco de sangre desapareció, su corazón volvió a su pecho, furiosa emitió un grito, pero no un grito cualquiera…al menos no humano al rato plumas negras comenzaron a aparecer bajando desde el techo:

- así que la guerrera invencible no pudo, con Alessar…¿Qué pensaran nuestros hermanos?._dijo luvart.

Luvart era un hermoso ángel de cabellos claros como la plata y de una femenil figura.

- Cállate y escucha ve tras él!!._dijo furiosa Adirael

- A la orden, pero cuando lo encuentre le arrancare su corazón!!.

Aquella noche era la más oscura de todo el mes, la luna pálida apenas iluminaba y las estrellas parecían haberse escondido tras un manto oscuro, el viento soplaba débilmente y los árboles se alzaban como enormes fortalezas, el bosque de los aullidos estaba cerca de la cordillera y nadie al menos humano se acercaba…allí Alesssar descendió agotado por su viaje, por su locura…y por todo el peso que llevaba consigo, la cabeza le dolía, pero no era ese su mayor sufrimiento acostado en una de las ramas del mas antiguo de los árboles…recordó…lo que tanto habría de condenarle.

miércoles, mayo 09, 2007

Los Nefilim (part. 1)








Cerca de la cordillera, solitaria y lúgubre se alzaba la antigua casona de la familia Nefilim, en los tiempos antiguos rebosaba de grandeza y de elegantes fiestas, siempre llena de vida, le llamaban el Leviatán por su gran arquitectura, sin embargo la ruina llego y con ello el fin de los tiempos de gloria de los Nefilim.

En el fondo del salón principal, Alessar yacía recostado sobre los restos de lo que fue un elegante sillón, la casa había sido atacada cruelmente por el tiempo y el olvido: restos de muebles se repartían por el salón a excepción de las cortinas que mugrientas aun colgaban de las paredes, en sus manos sostenía fuertemente una Pistola española del siglo XVII, mientras su mirada yacía perdida.

Era un día soleado de verano, pero el silencio era sepulcral, el golpeteo de una ventana era la única melodía que se escuchaba, Alessar seguía sosegado desde su posición, fue entonces que se levanto lentamente, la casa entera comenzó a crujir, el viento comenzó a violentarse, de su espalda dos grandiosas alas grises emergieron en toda su inmensidad, pero Alessar las escondió rápidamente, a sujeto entre sus manos la antigua pistola y apretó el gatillo.

La sangre salpico las paredes y el suelo se inundo de rojo carmesí, el cuerpo cayo pesadamente al suelo, el tiempo comenzó a recobrar su ritmo, la sangre derramada comenzó a recogerse al mismo tiempo que el cráneo destruido de Alessar, después de una hora Alessar volvía a estar tendido sobre el sillón con su mirada lacónica.

martes, abril 03, 2007

2ª parte - Los hijos del Aquilón

2



la lluvia comenzaba a menguar, al mismo tiempo que pequeños rayos furtivos de luz anunciaban la llegada de un nuevo día, los montaraces habían estado descansando en la habitación contigua, esperando en vigilia algún cambio en el estado de la muchacha, de pronto la puerta de la habitación se abrió , parado en el umbral yacía Gridi, secándose las manos:

- he cauterizado todas sus heridas, con medicina y algo de magia, sin embargo muchas de ellas fueron hechas con espadas y flechas envenenadas… y aun así se mantuvo viva._dijo Gridi mientras se recostaba en una silla.

- Es posible que estuviera en una gran batalla._comento Zendall.

- Pero no hay noticias de tales acontecimientos._dijo Aeris.

- Y mas aun lleva una extraña marca en su cuello, por el lado derecho…se parece mucho a una espada._ murmuro Gridi.

- Tengo un mal presentimiento, aquel encuentro con la muchacha no es pura coincidencia…_hablo Edulu.

- ¿Por qué lo dices?._inquirió Zendall.

- Zendall le encontró en aquel bosque prohibido, casi al mismo tiempo que el jinete informaba sobre el reino del norte, me pregunto si acaso ella es parte de todo esto._comento Edulu.

- Lo único seguro es que debemos recolectar la mayor información posible, es factible que se avecine una gran guerra._dijo en tono grave Aeris.



3

“El alma es algo que no puedes destruir”


Había caminado kilómetros de tierra y fango, cansado por la larga batalla y el peso de Beleth en su espalda, ambos habían sobrevivido a la gran batalla de los mil días, pero ella yacía tan débil, que temía que no soportaría el éxodo, era una locura el viaje, atravesar kilómetros de llanuras, valles y grandes montañas, solo para buscar una ciudad que en ningún mapa señalaba y Beleth apenas podía mantenerse conciente, Baltasar continuaba impulsado por la esperanza de encontrar algún pueblo donde poder atender a la muchacha, el valle que se extendía a sus pies estaba plagado de pequeñas elevaciones y alguno que otro cerro isla, el cielo estaba cubierto de amenazadores nubes que lo obligaron a refugiarse en una pequeña cueva.

Recolecto toda clase de hierbas para crear un acolchado lecho donde recostar a la muchacha, una vez hecho esto encendió una fogata y trato de cubrir todas las heridas, de Beleth, con retazos de lo que alguna vez fue su capa, Beleth ardía en fiebre debido a que en su cuerpo había entrado gran cantidad de veneno, pero la muchacha se negaba a morir, y Baltasar trato de aliviarle.

El viento comenzó a soplar de forma tempestiva entre medio de las cuevas creando una suave melodía, Beleth murmuraba en su agonía, mientras el sonido se tornaba más como un susurro, Baltazar se inclino apoyado en su espada y comenzó a rezar:

Protéjanme oh! Señores

Aun no es mi tiempo de partir

El enemigote ha condenado

Pero yo aun sigo aquí

Suplicamos por vuestros

Sed de justicia, amor y templanza

Para que nos des fortaleza y gracia

Para vencer la adversidad

No permitas que el canto del sueño eterno

Susurro fantasmal

Me lleve de este mundo.

Oh! Señores de la luz

Alejad la oscuridad de mí

Por que aun estoy aquí.


…El sol aun no despuntaba pero se podía ver claramente el campo lleno de cadáveres humanos y criaturas parecidas a los humanos esparcidos por todo el lugar, Baltasar permanecía de pie con la vista perdida en algún punto del horizonte, inmóvil ensimismado recordando las ultimas palabras que Gorian le dijo: “el ama no se puede destruir”, habían pasado horas y horas en ese estado hasta que de súbito grito, como si ahora comprendiera lo que acaba de ocurrir, volteo la vista y contemplo los cuerpos inertes, entonces el viento susurro un nombre, con la poca voz que le quedaba empezó a gritar “Beleth”, busco entre medio de los cadáveres, a medida que se sacaba partes de su armadura, para aminorar el peso, fue entonces que la vio de pie, fue una visión etérea: el cabello rojo y largo de Beleth moviéndose al compás del viento, su piel blanca que parecía relucir a pesar de la mugre y sus pequeño ojos pardos, Ella parecía perdida igual que él, aquellos minutos fueron eternos, pero entonces un Homúnculo vestido con una armadura roja apareció detrás de Beleth, Baltasar corrió hacia ella tratando de advertirle, al mimo tiempo que ella veía una sombra a sus pies, rápidamente se voltio y el homúnculo la atravesó con su espada, Beleth callo en seco, al mismo tiempo que Baltasar saltaba encima del homúnculo cortándole la cabeza de un golpe, inmediatamente la recogió entre sus brazos:
- Beleth!!, no te mueras no ahora._gritaba.
- ¿Beleth?..¿Así es como me llamo?._dijo lentamente.
- somos los únicos…hemos despertado al fin._dijo Baltazar
- llevadme…llevadme…a Alquilón._murmuraba cada vez mas débil.
- no, debemos ir al pueblo mas cercano para curar tus heridas, solo debes resistir._decía mientras trataba de tapar la herida con su capa..
- escuchadme, puedo resistir el viaje debes llevarme a Aquilón, me esta llamando._dijo cada vez mas débil.
Baltasar subió a Beleth en sus hombros y emprendió el viaje, el valle era muy extenso y la noche estaba llegando rápidamente, los lobos estaban acechándolos en la oscuridad, seguía su camino por una profunda hondonada, formada por grandes zanjas y barrancos, la oscuridad era absoluta, pero por una extraña razón no quería detenerse, una fuerza dentro de él le daba energías, sin embargo necesitaba detener el flujo de sangre y se detuvo bajo el abrigo de un gran sauce.

Había emprendido el viaje nuevamente, sin medicinas poco era lo que podía hacer salvo limpiar las heridas de Beleth, la subió nuevamente a su espalda esta vez el peso se había aligerado bastante y continuo el trayecto.


4


“El preámbulo del tiempo…”


En tiempos antiguos cuando los primitivos Dioses aun eran necesitados y los humanos errantes les veneraban, bastaba solo un pensamiento para que los árboles crecieran y el céfiro bailara, fue en esa época en que los hombres dominaron la magia, aquella fuerza mística que lo gobierna todo y que es la esencia misma de los dioses, pronto comenzó el la caída de los hombres, estos se dividieron, desconfiaron unos de otros, muchos se creyeron superiores olvidando a sus Dioses.
Por largo tiempo hubo una aparente paz entre los pueblos pues el intercambio de bienes paso hacer la piedra angular de la civilización, aun así la tensión entre las ciudades humanas iba en aumento hasta que estallo la guerra y muchos inocentes murieron bajo el poderío de la magia, entonces el gran dragón de Tamius, con el poder concebido de los dioses, se convirtió en el guardián de la magia, por lo que prohibió su practica, salvo en su reino donde los hechiceros podían ser vigilados y entrenados por el buen camino y por miles de años, la magia fue permitida a un grupo selecto de hombres y Elfos, pero la paz no duro mucho el gran dragón fue asesinado por uno de sus hijos influenciado por Somius el hechicero , se creo un gran caos, tanto hechiceros como dragones lucharon por mucho tiempo en Tamius, y de aquellas terribles batallas muy poco se sabe ya, como termino, nadie lo sabe, lo que aun permanece en las leyendas antiguas, es que los dragones se marcharon y que la tierra de Tamius quedo devastada, el alto castillo donde los hombres aprendía magia se alzaba ahora como un tétrico esqueleto, mucho de los conocimientos se perdió.
De Somius nada se supo hasta nuestros días cuando el rey de Kuzdû en uno de sus viajes trajo consigo a un extraño hombrecillo de piel dorada y ojos tan agudos como una serpiente, aquel desagradable ser se convirtió en su consejero y muy pronto el rey obedecía y actuaba según las ordenes de este hombre quien no era mas ni menos que Somius.

5

Zendal había estado viajando por un largo sendero entre las montañas de Fongril, camino peligroso y conocido por los montaraces, cuando se quiere llegar rápido al norte, por una extraña razón sentía, más bien deseaba visitar Kuzdû y mientras caminaba a paso raudal, por el sendero pedregoso noto que un sombra le seguía, sin cambiar su ritmo, pero con sus sentidos en alto siguió caminado hasta que una curva por el sendero le dio la oportunidad de escabullirse rápidamente y esconderse entre las rocas, fue en ese momento que una figura envuelta en una capa de color pardo apareció en el camino, Zendal se le enfrento con violencia apuntándole su espada a la altura de la cabeza:
- ¡contened vuestra espada!, mi intención no es entablar disputa alguna._dijo el encapuchado.
- ¿Por qué me has estado siguiendo?._dijo Zendal sin apartar su espada.
- tosco montaraz no vengo a lidiar contigo, guarda tu espada y te diré quien soy.
Zendal guardo su espada sin dejar de mirar al encapuchado, quien se revelo ante el montaraz, era un hombre joven de 30 años, de piel aceitunada y de cabellos blancos, casi plateados.
- ¿Qué hace un elfo en tierras lejanas?._dijo Zendal, disimulando su asombro por la belleza del elfo.
- mi nombre es Masoj, elfo de las tierras del sur y al igual que tu, deseo ver la ciudad de Kuzdû.
- las noticias viajan rápido._comento Zendal.
- no tanto como vuestra espada._rió Masoj.
- ¿que es lo que desea vuestra gente de Kuzdû?._pregunto Zendal.
- lo mismo que un montaraz solitario._contesto sonriente Masoj.
- pues si de caza has de hablar, solo lagartijas en el camino hay._comento Zendal.
El elfo saco de su morral un extraño manjar al cual le dio de probar a Zendal, inmediatamente el montaraz se sintió mas ligero y ambos continuaron el viaje.
Una vez que el sendero entre las montañas empezaba a declinar hacia el valle de Islamdris, una espesa vegetación comenzó a surgir, a Zendal le costo trabajo encontrar el sendero, incluso el elfo no podía orientarse, fue entonces que tras unos matorrales, sorprendidos y horrorizados se encontraron con los restos de lo que alguna vez fue un pueblo, los cuerpos en descomposición de los aldeanos llevaban meses en aquella tierra, Masoj saco sus dagas al mismo tiempo que Zendal empuñaba su espada, atravesaron todo el pueblo hasta llegar al río Zirum del cual su cause es desconocido, el puente apenas se sostenía pero los viajeros lo atravesaron sin dudar, en la otra orilla una alfombra de hierbas y malas plantas se entretejían a medida que el primer puesto de vigilancia se alzaba a lo lejos, Zendal y Masoj se acercaron con cautela a un grupo de hombres que camina en procesión hacia el castillo, sin que nadie les notase se integraron al grupo encubiertos pudieron apreciar la podredumbre que emanaba de aquellos viajeros, fue entonces que Zendal se detuvo de pronto, pero el elfo le agarro de un brazo y lo obligo a continuar:
- están muertos…_susurro Zendal.
- y pronto lo estaremos si no disimulas._gruño el elfo.
La caravana se detuvo a la entrada del castillo, de pronto unos guerreros con el rostro cubierto aparecieron frente a ellos y con un golpe las puertas del castillo se abrieron de par en par, el aire expelía a muerte y las cabañas de los aldeanos se alzaban lúgubres, sin señales de vida, los viajeros continuaron su marcha hasta la plaza central del castillo donde un hombrecillo de piel dorada esperaba sentado en un trono de piedra blanca, el único color que contrastaba con lo gris de la ciudadela.
- La habéis encontrado?_dijo el hombrecillo.
- no mi señor_ respondió uno de los hombres.
- ¿Cómo es posible que criaturas como ustedes no hayan podido encontrarla?.

- su rastro llego hacia Tarsos y no pudimos entrar.

- alejaos de mi! Volved a buscarla y no regreséis sin ella.
La caravana dio media vuelta y continuó su marcha lentamente hacia el exterior de la ciudadela, Zendal y Masoj aprovecharon de escabullirse a una de las cabañas, fue entonces que un guerrero de oscura armadura apareció ante el hombrecillo, su aspecto era casi humano pero su piel oscura se asemejaba a un Toro.
- El tiempo se me acaba Gúlfinm , y no me queda mas remedio que enviar a vuestros vástagos en su búsqueda._dijo el hombrecillo.
- no so preocupéis mi lord Somius, la encontrare._dijo con seguridad la criatura.
- Gúlfim, traedme al que sobreviva.-dijo Somius.
Inmediatamente Gulfim convoco a cinco de sus vástagos y marcho así las tierras bajas, mientras tanto Somius se levantaba de su trono sin despegar su vista de una de las cabañas:
- me temo que las visitas están prohibidas!!._grito.
Al mismo tiempo diez soldados oscuros se lanzaban encima de la endeble cabaña, sin embargo el elfo con una extrema rapidez ataca a tres soldados, mientras Zendal alzaba su espada atada con una cuerda hacia la cima de la muralla, al mismo tiempo el elfo embestía con tanta furia que el montaraz se alegro de no haber tenido que luchar contra él, una vez en la cima de la muralla, el elfo ágilmente salto así la cuerda y subió por ella con tal elegancia que Zendal se quedo en maravillado.
Ambos guerreros saltaron desde la muralla hacia el valle del lado oeste de Kuzdû, corrieron rápidamente mientras de lejos se escuchaba el sonido de un cuerno, atravesaron campos de secos maizales hasta caer de golpe sobre una gran depresión allí, vieron con espanto miles de cadáveres putrefactos, taparon sus rostros con sus capas y corrieron lo mas rápido posible.

jueves, marzo 08, 2007

Los hijos del Aquilón


“¿Qué es el tiempo? Es el resultado de la lucha entre el bien y el mal, los dos grandes principios que lo mueven todo...”

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Oculto tras una cadena de nobles montañas, el gran bosque Artessos se alzaba como una mancha oscura y verdosa sobre la tierna tierra, se debía a que sus árboles de grandes ramajes cubrían el cielo impidiendo que la luz se colase , de sus entrañas nacía un río al que llamaban Tesso, siendo este el único limite natural de la región, un poco mas al norte donde el bosque solo parecía un tumulto de masa oscura, se extendia un gran espacio de pequeños árboles islas y grandes rocas esculpidas por el viento acompañados de un par de colinas que servían de frontera para los viajeros que evitaban pasar por el territorio de Artessos.

A unos tres días de viaje de aquel paisaje se encontraba el primer signo de vida humana, una posada de grandes dimensiones tallada en madera, su ubicación permitía que todos los caminos se cruzasen frente a ella por lo que servia como punto de encuentro y hospedaje a los fatigados viajeros, su dueño era Guram un hombre de contextura gruesa, parecida a un duende, sin pelos en la cabeza y de un rostro enrojecido por las bebidas, a su servicio se hallaban sus cuatro hijos, la primera era Aret, la mayor de todas y de contextura gruesa igual que su padre, el segundo Pitodorras era el único hombre de la familia, de ojos asustadizos, de contextura muy delgada y de labios carnosos, las dos ultimas Monon y Milian eran gemelas de bellos cuerpos y amables sonrisas, que siempre enamoraban uno que otro viajero.

Aquella noche la posada se hallaba en su limite de capacidad, había algo especial en el aire, algunos decían que llovería, pero otros sentían que era algo más, y fue que de golpe un jinete llego, vestido con cotas de mallas relucientes a grandes zancadas se abrió paso hacia el bar y pidió una cerveza mientras todos le observaban, Guram trato de socavarle su motivo de llegada, pero el hombre no hacia más que beber la cerveza, una vez vaciado el baso se paro en una silla y se dirigió al publico:
- escuchadme caballeros, montaraces y viajeros de lejanas tierras, como ya sabéis hay muchas personas que han estado emigrando del reino de Kuzdû, ya que esta bajo la maldición de las sombras, hace un mes atrás se encomendó a diez caballero la misión de ir haber lo que en ese reino acontecía, y se encontraron con que criaturas viles : trolls, y duendes se habían apoderado del reino, dirigidos por un extraño hechicero, solo uno pudo regresar y he sido yo, el hechicero llamado Somius desea expandirse, la guerra será inminente, por lo que os advierto, evitéis aquel país del norte y si lo deseáis uniros a los ejércitos de Haradth quien el mismo rey Felad ha prometido levantarse en armas si Kuzdhû amenaza la paz.
Al terminar esto el caballero le pago a Guram y se marcho con la misma prepotencia con que había entrado.
Los presentes de inmediato comenzaron a murmurar entre ellos durante un breve tiempo, fue entonces que Milli y Monon comenzaron a danzar alrededor de las mesas, para disipar la tensión, en ese mismo momento tres encapuchados que habían estado bebiendo en silencio, pidieron una habitación, Guram los llevo a través de una puerta al lado del mesón, donde detrás de la gran posada se alzaba una estancia de tres pisos repleta de habitaciones, los encapuchados se miraron entre si satisfechos, fue entonces que se largo a llover enérgicamente y antes de que pidieran reaccionar un montaraz apareció frente a ellos llevando en sus espaldas un bulto, inmediatamente Guram los guió al interior de la estancia, el hombre pidió el aposento mas alejado del resto y en él entraron todos los montaraces, junto con Guram:
- ¿Quién sois?._pregunto Guram.
- me dicen Zendal, el montaraz._dijo mientras se sacaba la capucha.
- pues vaya aparición que has dado Zendal._dijo el primero de los montaraz llamado Edulu.
- y quienes es el que traes?._pregunto otro llamado Aeri.
- le encontré en el bosque oscuro…-respondió mientras acostaba al guerrero, la armadura poseía hermosos tallados a manos al igual que el yelmo que cubría su rostro.
- las inscripciones no corresponden a ningún lenguaje humano ._dijo Gridi mientras observaba la armadura.
- ni pertenece a ninguna escritura elfica._contesto Zendal, mientras le sacaba la armadura del pecho, inmediatamente la sangre comenzó a brotar.
- Guram traedme agua cocida y unas vendas._dijo Aeri.

- las heridas son bastante profundas…_dijo Gridi mientras sacaba una hierbas de sus bolsillos.

- Gridi es un experto en heridas de guerra._le dijo Edulu mientras zendal le sacaba eñ yelmo.
Pero los guerreros se quedaron en silencio cuando Zendal logro deshacerce del yelmo descubriendo el rostro de una muchacha, Monon entro silenciosa a la habitación:
- veo que has encontrado a otra._dijo Monon a Zendal.
- la encontré en el bosque oscuro._mientras continuaba sacandole la armadura.
- ¡estas loco! ¿Y si ella es una criatura de aquel bosque?._dijo Monon.
- Monon algo en ese bosque me llamo y me obligo a entrar en él hasta que la encontré a ella._dijo Zendal.
- recuerda que tu eres mío._dijo lujuriosa Monon, antes de marcharse.

La puerta de la habitación se abrió de par en par, Guram traía a agua en una gran vasija, Aret le acompañaba trayendo vendas y ropa para la muchacha, solo entonces, los viajeros salieron de la habitación solamente Gridi, y Aret se quedaron para atender a la muchacha, Guram los llevo a la habitación contigua donde les servio cerveza y algo para comer:
- aquí tenéis caballeros, si me disculpáis iré a atender mi negocio._dijo Guram cerrando la puerta tras de si.
- después de tanto tiempo, compañeros nos hemos reunido en la misma posada._dijo Aeri.
- veinte años han pasado y henos aquí en extrañas circunstancias._comento Edulu.
- no entiendo ¿Cómo es que pudiste salir ileso del bosque?._pregunto Ari.
- oh mejor dicho cuéntanos como llegaste con el guerrero ._dijo pensativo Edulu.
- he estado haciendo viajes en el norte, ya sabéis los rumores que se comentan, evitando siempre tener que pasar por Kuzdhû, pues mi tiempo en el norte se habia cumplida y yo venia de regreso cuando una luz, algo así como un reflejo llamo mi atención, provenía Atrezzos, le seguí hasta dar con la muchacha._ contó Zendal.
- esto es intrigante, ¿por que las criaturas se alejaron?, ¿Qué hacia un guerrero en aquel bosque? Y mas aun ¿de donde es?._pregunto Aeri.
- las inscripciones no se parecen a ningún pueblo conocido._comento Zendal
- hay una magia mas fuerte, pues no es coincidencia que Zendal la haya encontrado._comento Aeris.
- si y que su aparición haya llegado junto con las noticias de Kuzdû._comento Edulu.